Bachelet queda penúltima en carrera por liderar la ONU

Michelle Bachelet ONU
Oed Marcelo Bustamante
Oed Marcelo Bustamante
Oed Marcelo Bustamante, columnista de El Minuto y colaborador de diversos medios, especializado en actualidad, política, opinión, seguridad pública y asuntos internacionales.

La carrera para suceder a António Guterres como secretario general de Naciones Unidas entró en una nueva etapa luego del tercer sondeo informal realizado por el Consejo de Seguridad, una votación confidencial que permite medir el respaldo y rechazo que genera cada candidatura entre los integrantes del organismo.

La costarricense Rebeca Grynspan volvió a situarse al frente de la consulta, mientras que la expresidenta chilena Michelle Bachelet permaneció en la parte baja de la lista, con un resultado que refleja una diferencia considerable respecto de las candidaturas que concentran mayor respaldo.

El denominado straw poll no constituye una elección formal ni determina por sí mismo quién ocupará la Secretaría General. Sin embargo, funciona como un mecanismo para conocer la evolución de las candidaturas antes de las etapas decisivas del proceso.

Grynspan vuelve a encabezar el tercer sondeo

Grynspan, actual secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), consiguió nueve votos favorables, cinco en contra y uno “sin opinión”.

El resultado la mantiene entre las candidatas que han concentrado mayor respaldo durante las tres rondas realizadas hasta ahora.

En la primera consulta, Grynspan había obtenido 10 apoyos, mientras que en esta tercera ronda descendió a nueve.

La guyanesa Shamshad Akhtar Rodrigues-Birkett, actual embajadora de Guyana ante Naciones Unidas, consiguió por su parte ocho votos favorables, seis en contra y uno “sin opinión”.

Rodrigues-Birkett ya había encabezado la segunda ronda con ocho apoyos, aunque en aquella oportunidad registró menos votos negativos.

Ambas candidaturas han figurado de manera recurrente entre las que reciben mayor respaldo en las consultas informales.

Los votos negativos también son determinantes

Una de las particularidades del proceso es que los votos en contra tienen especial relevancia, debido a que permiten anticipar eventuales obstáculos para una candidatura cuando el proceso avance hacia una etapa más formal.

En el straw poll, los integrantes del Consejo de Seguridad expresan confidencialmente su opinión sobre los candidatos.

Los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— participan bajo una modalidad que permite distinguir sus posiciones de las expresadas por los otros diez integrantes del Consejo.

Esta diferencia adquiere especial importancia porque cualquiera de las cinco potencias permanentes puede bloquear una decisión sustantiva mediante su derecho de veto.

Por ello, el respaldo general de un candidato constituye solo uno de los elementos observados durante el proceso. También resulta relevante conocer si alguno de los miembros permanentes manifiesta una posición negativa.

Bachelet obtiene un voto favorable

La expresidenta chilena Michelle Bachelet obtuvo en el tercer sondeo un voto a favor, 11 en contra y tres “sin opinión”.

Con ese resultado quedó penúltima entre los candidatos considerados en la consulta, solo por delante de la ecuatoriana Ivonne Baki, quien nuevamente no consiguió votos favorables.

Baki registró 10 votos negativos y cinco “sin opinión”.

La posición de Bachelet representa una diferencia significativa respecto de las candidaturas que concentran los mayores niveles de apoyo en esta etapa del proceso.

La expresidenta chilena había reconocido públicamente días atrás que consideraba improbable su elección como secretaria general de Naciones Unidas, una declaración que abrió la posibilidad de que su candidatura pueda ser retirada antes de las siguientes etapas.

Cualquier decisión de abandonar formalmente la competencia, sin embargo, corresponde a la propia candidata y a las circunstancias que rodeen el proceso.

Los candidatos masculinos también enfrentan altos niveles de rechazo

Los tres candidatos hombres que participan en la carrera obtuvieron cinco votos favorables cada uno, aunque con diferencias importantes en los votos negativos.

El argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, consiguió cinco apoyos y ocho votos en contra.

El ugandés Olara Otonnu obtuvo cinco respaldos y siete rechazos.

El senegalés Macky Sall, expresidente de Senegal, también recibió cinco apoyos, pero registró nueve votos negativos.

Estos resultados muestran que el número de apoyos no constituye por sí solo el único elemento relevante para evaluar la evolución de una candidatura dentro del proceso.

Espinosa y Baki completan la lista

La ecuatoriana María Fernanda Espinosa, expresidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas, recibió tres votos favorables, seis en contra y seis “sin opinión”.

Por debajo de ella se ubicó Bachelet, con un voto favorable.

La ecuatoriana Ivonne Baki cerró nuevamente el listado sin apoyos positivos.

El tercer sondeo, por tanto, mantiene una competencia con diferencias importantes entre los candidatos, especialmente en la relación entre votos favorables, rechazos y posiciones sin opinión.

¿Qué viene ahora en la carrera por la Secretaría General?

El proceso para elegir al secretario general de Naciones Unidas contempla una participación central del Consejo de Seguridad, que debe recomendar un candidato a la Asamblea General.

Los sondeos informales permiten conocer cómo evoluciona el respaldo dentro del Consejo antes de que las posiciones de los miembros permanentes adquieran una importancia todavía mayor.

En la próxima ronda, la modalidad de votación permitirá identificar con mayor claridad las posiciones de Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido, especialmente aquellas que puedan constituir un eventual veto.

La diferencia entre un voto de un miembro permanente y el de un miembro no permanente resulta fundamental en esta etapa, debido al peso institucional que tiene el veto dentro del Consejo de Seguridad.

La elección definitiva requiere posteriormente la intervención de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Un proceso que podría definirse durante el otoño boreal

El calendario también constituye un antecedente relevante.

Hace diez años, la elección de António Guterres se produjo después de varias rondas de consultas y votaciones, culminando formalmente a mediados de octubre de 2016.

El actual proceso se encuentra todavía en una fase previa a la decisión formal, por lo que los resultados del tercer straw poll deben interpretarse como una fotografía de las posiciones existentes en el Consejo de Seguridad y no como una determinación definitiva.

La evolución de los próximos sondeos será especialmente relevante para conocer qué candidaturas consiguen mantener apoyos, cuáles enfrentan mayores niveles de rechazo y qué posiciones adoptan las cinco potencias con derecho a veto.

Conclusión jurídica

El tercer sondeo evidencia que la carrera por la Secretaría General de Naciones Unidas continúa abierta y que el respaldo numérico debe analizarse junto con las posiciones de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Para Michelle Bachelet, el resultado supone una presencia considerablemente menor que la de las candidaturas que encabezan esta ronda, mientras que Rebeca Grynspan mantiene una posición destacada. La definición, sin embargo, dependerá de las siguientes etapas del procedimiento y de la eventual recomendación del Consejo de Seguridad a la Asamblea General.