El Sur ¿Cuánto Significa la Mitad de un País?
La polarización actual en el Perú (neo pragmatismo liberal contra neo progresismo ciudadano) revela no solo un gran antagonismo ideológico, sino también abismos de territorialidad regional de modo que, no se avizora una pronta reconciliación nacional. El nuevo poder Ejecutivo -aparte de su plan de gobierno- necesitará implementar una estrategia que busque reconstruir la confianza de la población hacia su autoridad. Por supuesto, tendrá que estimar plazos graduales, posicionamiento por sectores y metas por cada departamento. El sur, constituirá el gran reto para su gestión ¿cuál es la real trascendencia de esta mitad del país?
Por: Gary Ayala Ochoa, director de El Minuto Perú
Hitos que forjaron la historia
Durante el siglo XV (1438) el Inca Pachacútec logró convertir a una comunidad andina sureña en un gran estado de resonancia universal. En adelante, aquella macrorregión marcaría la presencia de una excepcional cultura con una red vial de más de 40,000 kilómetros con majestuosos puentes colgantes; con una colosal arquitectura lítica y antisísmica; con un sistema de administración de recursos humanos y patrimoniales desde una sola ciudad, Cusco; con una agricultura de alta montaña que superó los abismos; y con una dimensión moral que albergó el culto al trabajo con un espíritu festivo y no de condena como la trajeron desde occidente. En los pueblos de EE.UU., en aquella época, no se llegó a este nivel de desarrollo.
Siglos más adelante (9 de diciembre de 1824), la independencia del Perú y de las nacientes repúblicas sub continentales de esta parte de América serían obtenidas en la sureña Pampa de la Quinua, en Ayacucho. El Ejército Unido Libertador integrado por soldados peruanos junto a soldados de Colombia, Venezuela y Ecuador, así como de Argentina y Chile, lograrían una hazaña que trazaría la línea histórica de la independencia política frente al virreinato español. Cabe resaltar aquí el papel táctico de los “montoneros”, grupo de indígenas sureños, mestizos y afrodescendientes agrupados en milicias quienes enfrentaban y saboteaban a los realistas con acciones militares de desgaste, inteligencia, espionaje y de enfrentamiento bélico.

Potencialidad de Desarrollo en el 2026
Los departamentos que conforman actualmente el sur peruano representan un gran motor económico para el país, concentran el 45.5% de la inversión minera nacional, más de US$ 29,142 millones en el 2026. Su desarrollo se dinamiza vía megaproyectos mineros y energéticos, megaproyectos de infraestructura y por supuesto los de conectividad turística que buscan reducir una brecha estructural de centralización ante la predominancia capitalina.
Los ejes estratégicos de minería de cobre y oro en regiones como Apurímac, Arequipa y Cusco lideran la cartera de inversiones. Las Bambas, Antapaccay y Cerro Verde son proyectos emblemáticos. El buen precio internacional de estos metales son un aliciente.
Ayacucho se ubica en el 4to., lugar de producción nacional de oro por la inversión minera. También produce plata, plomo, zinc y cobre. Ha obtenido 7 mil nuevos empleos en el primer cuatrimestre 2026. Ahora, la Mancomunidad de Apurímac, Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Ica y Junín, realizarán allí el foro ANDESMIN (29-Oct/01-Nov) para impulsar el desarrollo del sur.
De otro lado, los minerales críticos como el litio en Puno y el uranio, existentes en estos territorios sureños, representan el 15% de la reserva global. Esto convierte al sur en un blanco de puntería para las principales industrias globales de Asia, Europa y EE.UU., que los requieren para sus proyectos de alta tecnología y de grandes dimensiones en el comercio internacional.
También se debe destacar la presencia de recursos como la energía solar debido a una radiación que duplica la intensidad en los ámbitos europeos. Con ello, el sur peruano se convierte en un territorio tentador para inversionistas de todos los continentes. En el caso de Arequipa, su jurisdicción representa actualmente un punto de atracción para importantes marcas internacionales que han apostado por la instalación de centrales solares proyectadas como las de mayor productividad, por ejemplo, de hidrógeno verde, en Sudamérica.
Respecto al potencial del gas y la petroquímica, el Consorcio Camisea genera sus operaciones desde la selva del Cusco. Los pozos y la Planta Malvinas, ubicados en la cuenca del Bajo Urubamba, provincia de La Convención, proporcionan gas a través de conductos hasta Lima y el Callao. De este modo, se genera el 96% del gas natural y el 40% de la electricidad para el Perú. Así, el parque automotor peruano se beneficia con el GNV (gas natural vehicular). Además, el canon gasífero favorece económicamente a los pueblos aledaños a la planta.
El turismo del Cusco es singular para el Perú. Con el galardón de “Mejor Ciudad de Centro y Sudamérica” según el ranking World Best Awards del magazine Travel, genera más de US$400 millones anuales para la economía peruana y 200,000 puestos de trabajo en toda la cadena turística. Este año, aspira a recibir a dos millones de visitantes. Conjuntamente, con el aeropuerto de Chinchero incrementará su performance como polo de desarrollo nacional. Asimismo, el teleférico de Choquequirao suma el valor turístico de esta región sureña.
El mega puerto de Corío en Islay (Arequipa), denominado: “Puerto de las Américas” y que recibe una inversión de US$7,000 millones, brindará con su calado natural de hasta 28 metros, una mayor capacidad operativa que el puerto norteño de Chancay. Será el lugar de salida estratégica para el cobre y otros minerales del sur. Posibilitará corredores multimodales hacia el Pacífico a países sudamericanos -como el gigante Brasil- que podrán conectarse con el Asia.
Esta mitad del sur tiene todavía más recursos humanos y naturales que representan una real dimensión de desarrollo para el Perú. Puno, también produce oro y estaño, su fibra de alpaca y producción de quinua y papa, el turismo que atrae el Lago Titicaca -el navegable más alto del mundo-, y la central hidroeléctrica de San Gabán, son muestras tangibles de su potencial.
Tacna, aporta al país energía geotérmica desde Candarave; tiene la plataforma comercial (Zofratacna) con beneficios tributarios y aduaneros. También tiene oro y cobre; y una agroindustria de orégano, olivos y vid de alta calidad para el mercado internacional.
Moquegua, denominada “la capital del cobre”, además tiene molibdeno. Alberga a los yacimientos de Quellaveco, Cuajone y los proyectos de Buenaventura. El mundo conoce su agro exportación de uvas, paltas, arándanos; y, sobre todo, la calidad de sus vinos y piscos.
Madre de Dios, tiene minería aurífera (11% de la producción nacional). Produce una gran agroforestería con castañas a través de 20,000 familias y también madera. Desarrolla turismo y biodiversidad para el mundo con las Reservas de Tambopata y el Parque Nacional del Manu.
El gran desafío
Al parecer, el fantasma de la vacancia en Perú estará más lejano; pero el dominio sobre las calles requerirá más inteligencia que presencia de fuerza pública. La ciudadanía, en general, quiere al Estado de su parte y al gobierno como buen gestor. Pero, en el sur, más del 75% de electores marcó su distancia del partido Fuerza Popular en el balotaje y decidió no otorgarle senadores ni diputados. Tremendo desafío de gobernabilidad. El sur, es un capítulo diferente.
El gran desafío para el nuevo gobierno será gobernar a la medida de las necesidades reales y justos planteamientos de los pueblos sureños, allá donde también se canta, se danza, se celebra la vida y las festividades tradicionales. Frente al país, deberá trabajar contra la crisis histórica de la desintegración nacional, romper el formato derecha-izquierda del siglo XVIII, demostrar honestidad como “la mujer del César”, ejemplificar al Estado de derecho como modelo social, y tratar a la persona humana como fin supremo de la sociedad y del Estado.











