El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entregó nuevos detalles del operativo militar que culminó con la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, durante una acción ejecutada en Caracas durante la madrugada.
En declaraciones concedidas a Fox News y en un reportaje publicado por The Washington Post, Trump describió las características del inmueble donde se encontraba Maduro, señalando que “tenía puertas de acero y un espacio seguro con acero sólido por todas partes”.
“Intentó entrar, pero lo atraparon tan rápido que no lo logró. Estábamos preparados con sopletes enormes para atravesar el acero, pero no los necesitamos”, afirmó el mandatario estadounidense.
Así capturaron a la maldita rata comunista, financió desestabilización política en varios países de América, merece cárcel de por vida.
El @PCdeChile y el @elfrente_amplio pierden a uno de sus más grandes líderes narcodictadores.
Pronto será la hora de @DiazCanelB. 😈 pic.twitter.com/VEbIHVoPMT
— ☭⃠ Damián Olsdal Urra (@zona_libertaria) January 3, 2026
Operación de élite y seguimiento desde Mar-a-Lago
Trump explicó que siguió el desarrollo del operativo desde su residencia en Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida, destacando el nivel de precisión y profesionalismo de las fuerzas involucradas.
“Fue algo increíble. El trabajo que hicieron estas personas fue extraordinario. Nadie más podría haberlo logrado”, sostuvo.
La operación fue ejecutada por unidades de élite de la Delta Force, con apoyo de equipos de acción encubierta de la CIA, que participaron en labores aéreas, marítimas y terrestres.
La salida negociada que no prosperó
Trump reconoció que, antes de ordenar la operación, mantuvo conversaciones con Maduro para explorar una salida negociada del poder.
“Tenía que rendirse. Estuvo cerca, pero al final no lo hizo”, afirmó el presidente estadounidense, agregando que la intervención militar fue considerada una opción “mucho más precisa y potente” que cualquier otra alternativa disponible.
Traslado naval y destino judicial
Tras su captura, Maduro y Flores fueron trasladados a un buque de la flota estadounidense desplegada en el Caribe, identificado por fuentes como el USS Iwo Jima. Desde allí serán llevados a Nueva York, con una eventual escala en Miami, para enfrentar a la justicia estadounidense.
La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, anunció que Maduro será imputado en el Distrito Sur de Nueva York por cargos que incluyen conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para emplear este tipo de armamento contra Estados Unidos.
Despliegue previo y rol de fuerzas especiales
Durante las semanas previas al operativo, Estados Unidos había desplegado dos unidades de la Fuerza Delta —una procedente de Oriente Medio y otra del norte de África— que se encargaron de monitorear de manera sistemática los movimientos y rutinas del líder venezolano.
Estas unidades, junto con equipos como el SEAL Team Six, cuentan con amplia experiencia en misiones encubiertas de alto riesgo, incluyendo rescates de rehenes y operaciones de captura en escenarios internacionales complejos.











