PDI detiene a funcionario del Tercer TOP de Santiago acusado de filtrar información a banda criminal

PDI detiene a funcionario judicial investigado por presuntas filtraciones al crimen organizado
Oed Marcelo Bustamante
Oed Marcelo Bustamante
Oed Marcelo Bustamante, columnista de El Minuto y colaborador de otros medios de comunicación, especializado en actualidad, política, opinión, seguridad pública y asuntos internacionales.

PDI detiene a funcionario judicial investigado por presuntas filtraciones al crimen organizado

La Policía de Investigaciones (PDI) detuvo este lunes a un funcionario administrativo del Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago, en el marco de una investigación por la eventual filtración de información judicial reservada a una organización criminal vinculada al narcotráfico.

El procedimiento fue desarrollado por unidades especializadas de la PDI junto con la Fiscalía Local de San Bernardo, encabezada por la fiscal Alejandra Vargas.

La investigación busca establecer si el trabajador utilizó su acceso a información judicial para entregar antecedentes sensibles a integrantes de una organización criminal y si recibió beneficios económicos a cambio de esas filtraciones.

Allanamiento en el Centro de Justicia

Durante la mañana, detectives llegaron hasta dependencias del Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago para ejecutar una orden judicial de entrada y registro.

El operativo contempló la incautación de equipos tecnológicos y documentación que podrían ser relevantes para esclarecer el alcance de las presuntas filtraciones.

De acuerdo con los antecedentes conocidos, la diligencia se desarrolló mientras el funcionario se encontraba realizando teletrabajo, por lo que su detención posteriormente se concretó en su domicilio.

Diligencias también alcanzaron domicilios

El procedimiento no se limitó a las instalaciones del Poder Judicial.

También se realizaron diligencias en inmuebles vinculados al funcionario, entre ellos domicilios ubicados en Santiago y San Bernardo, con el objetivo de reunir evidencia relacionada con la investigación.

Investigación se originó en una causa por narcotráfico

La indagatoria comenzó a partir de una investigación contra una organización dedicada al narcotráfico en San Bernardo.

En el desarrollo de esa causa, los investigadores habrían detectado que integrantes de la organización manejaban información anticipada respecto de diligencias y procedimientos que se encontraban en preparación.

Esta situación habría generado la hipótesis de que existía una filtración desde una persona con acceso a antecedentes judiciales reservados.

Según los antecedentes investigativos, el funcionario habría entregado información relacionada con medidas intrusivas, diligencias y actuaciones judiciales, permitiendo eventualmente que integrantes de la organización se anticiparan a determinadas acciones de las autoridades.

Interceptaciones habrían vinculado al funcionario con la organización

Una de las líneas investigativas apunta a comunicaciones obtenidas mediante interceptaciones telefónicas.

Según los antecedentes difundidos, en dichas comunicaciones se habría identificado la voz del funcionario manteniendo conversaciones con integrantes de la organización investigada.

En esas conversaciones, presuntamente habría ofrecido información y cobrado dinero por entregar antecedentes relacionados con las investigaciones judiciales.

La Fiscalía deberá establecer ahora el alcance de las eventuales filtraciones, la cantidad de información entregada, los posibles pagos involucrados y si otras personas u organizaciones pudieron beneficiarse de estos antecedentes.

Los delitos que se investigan

La causa apunta inicialmente a eventuales delitos de cohecho y revelación de secretos, además de ilícitos contemplados en la Ley 20.000, según los antecedentes conocidos hasta ahora.

El funcionario será puesto a disposición del tribunal para enfrentar el correspondiente control de detención y posterior formalización.

De acuerdo con información publicada este lunes, la audiencia quedó prevista para este martes 25 de agosto en el Juzgado de Garantía de San Bernardo.

Cohecho y revelación de información reservada

El eje de la investigación está puesto en determinar si el funcionario habría utilizado su posición dentro del sistema judicial para obtener beneficios económicos mediante la entrega de información que debía mantenerse bajo reserva.

La eventual existencia de pagos, así como la naturaleza y relevancia de los antecedentes entregados, serán materias que deberán ser acreditadas durante la investigación penal.

Por ahora, los antecedentes corresponden a una investigación en curso y no constituyen una sentencia condenatoria.

Un caso que golpea al sistema judicial

La investigación adquiere especial relevancia debido a que involucra a un funcionario que se desempeñaba dentro del Poder Judicial, institución cuya actividad depende, entre otros elementos, de la protección de información sensible vinculada a investigaciones y procesos penales.

La eventual filtración de antecedentes sobre medidas intrusivas podría comprometer la eficacia de diligencias policiales y afectar investigaciones contra organizaciones dedicadas al crimen organizado.

El problema adquiere una dimensión aún mayor cuando la información presuntamente entregada permite a una organización criminal anticiparse a procedimientos de las autoridades.

La importancia de la información reservada

En investigaciones contra organizaciones criminales, determinados antecedentes deben mantenerse bajo reserva para evitar que los investigados conozcan anticipadamente la existencia, oportunidad o características de determinadas diligencias.

La filtración de esa información puede poner en riesgo operativos policiales, fuentes investigativas, evidencia y futuras diligencias.

Por esta razón, la Fiscalía busca determinar no solo si existió una entrega de información, sino también qué consecuencias concretas pudo haber generado.

Fiscalía deberá establecer el alcance de las filtraciones

Entre las interrogantes centrales de la investigación se encuentra determinar:

Qué información habría sido entregada.

A quiénes fue proporcionada.

Cuánto dinero habría recibido eventualmente el funcionario.

Durante cuánto tiempo se habría producido la conducta investigada.

Si existen otros funcionarios o personas involucradas.

Qué efectos tuvieron las eventuales filtraciones sobre las investigaciones contra organizaciones criminales.

Estas materias deberán ser establecidas mediante evidencia documental, tecnológica, financiera y comunicacional.

Teletrabajo y detención en el domicilio

Uno de los elementos particulares del operativo fue que el funcionario se encontraba realizando teletrabajo al momento de la diligencia policial.

Por esta razón, mientras detectives ejecutaban el registro en dependencias del tribunal, el trabajador no se encontraba físicamente en el Centro de Justicia.

Posteriormente, la PDI concurrió hasta su domicilio para ejecutar la orden de detención.

El procedimiento permitió además acceder a equipos y documentación que podrían ser incorporados como evidencia dentro de la investigación.

La formalización será clave para conocer la imputación fiscal

La audiencia de formalización permitirá conocer con mayor precisión los hechos que el Ministerio Público atribuye al funcionario, los delitos que serán imputados y los antecedentes utilizados para sustentar la investigación.

También será en esa instancia donde eventualmente se discutirán las medidas cautelares que deberá cumplir el imputado mientras avance el proceso.

La formalización, sin embargo, no implica una declaración de culpabilidad.

Presunción de inocencia

El funcionario mantiene su presunción de inocencia mientras no exista una sentencia firme que establezca responsabilidad penal.

Será el Ministerio Público quien deberá acreditar ante los tribunales los hechos investigados y la eventual participación del imputado.

Contexto: crimen organizado y corrupción institucional

El caso ocurre en medio del fortalecimiento de las investigaciones destinadas a perseguir a organizaciones dedicadas al narcotráfico y crimen organizado en la Región Metropolitana.

La filtración de información desde instituciones públicas constituye uno de los riesgos más relevantes para estas investigaciones, debido a que las organizaciones criminales pueden utilizar contactos internos para conocer anticipadamente acciones policiales o judiciales.

La investigación de San Bernardo busca precisamente establecer si ese fenómeno se produjo en este caso y si existió una estructura de intercambio de información a cambio de dinero.

Conclusión

La detención de un funcionario del Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago abre una investigación de especial gravedad institucional: determinar si una persona con acceso a información judicial reservada habría puesto esos antecedentes a disposición de una organización criminal a cambio de beneficios económicos.

Desde el punto de vista jurídico, será fundamental que la Fiscalía establezca mediante evidencia verificable la existencia de los pagos, la información presuntamente entregada, las comunicaciones entre las partes y la eventual relación causal entre las filtraciones y las actuaciones de la organización investigada.

La causa también plantea un desafío institucional. Si se confirma judicialmente que información reservada fue utilizada para favorecer a una organización criminal, el caso no solo comprometería la responsabilidad individual del funcionario, sino que evidenciaría una vulnerabilidad dentro de los mecanismos de protección de información sensible del sistema de justicia.

Por ahora, corresponde mantener la cautela jurídica: existe una investigación y un detenido, pero la responsabilidad penal deberá ser determinada por los tribunales.

La audiencia de formalización será el próximo paso relevante para conocer el contenido de la imputación y la evidencia que sustenta la acusación del Ministerio Público.