Gobierno alerta por explotación sexual infantil en 20 residencias: ministra Wulf advierte posible presencia de redes criminales
La ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, informó que 20 residencias de protección enfrentan situaciones de explotación sexual infantil o amenazas vinculadas a estas conductas. El Ejecutivo anunció intervenciones, coordinación con el Ministerio Público y medidas legislativas destinadas a proteger a niños, niñas y adolescentes bajo el cuidado del Estado.
La explotación sexual infantil en residencias de protección volvió a situarse en el centro de la agenda pública este viernes 30 de octubre, luego de que la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, informara que 20 establecimientos han sido identificados en situaciones relacionadas con este grave fenómeno, que en determinados casos presenta vínculos con organizaciones criminales.
Durante una entrevista con EmolTV, la secretaria de Estado describió las formas de captación utilizadas por adultos que se aprovechan de la vulnerabilidad de niños, niñas y adolescentes, especialmente niñas y jóvenes que permanecen bajo sistemas de cuidado residencial.
Según explicó, los agresores utilizan dinero, vestuario, drogas y otros bienes materiales para obtener acceso sexual a las víctimas, aprovechándose de situaciones de vulnerabilidad y dependencia.
La ministra advirtió que estas prácticas pueden estar relacionadas con redes organizadas que actúan en el entorno de las residencias y buscan captar a menores bajo protección estatal.
La información oficial no permite determinar, a partir de la cifra de establecimientos identificados, el número total de víctimas involucradas ni acreditar que todas las residencias presentan el mismo grado de afectación.
Explotación sexual infantil: 20 residencias bajo alerta
Las situaciones descritas afectan a establecimientos administrados directamente por organismos estatales y a residencias gestionadas por entidades colaboradoras del sistema de protección especializada.
De acuerdo con Wulf, los recintos identificados cuentan con planes de intervención destinados a abordar los riesgos y coordinar respuestas frente a posibles situaciones de explotación.
La autoridad explicó que el problema requiere actuar tanto sobre los agresores como sobre las condiciones que permiten la captación de menores.
Este fenómeno adquiere especial relevancia cuando las víctimas son niños, niñas y adolescentes que han ingresado al sistema residencial precisamente porque necesitan protección frente a vulneraciones graves de sus derechos.
Procedimientos asociados aumentaron entre 2022 y 2025
Según cifras del Ministerio de Desarrollo Social y Familia difundidas por Emol, los procedimientos asociados a explotación sexual aumentaron de 253 en 2022 a 478 en 2025.
Esto representa un incremento aproximado del 89% en el período señalado.
La evolución de estos registros constituye un antecedente relevante para dimensionar la respuesta institucional requerida. Sin embargo, el aumento de procedimientos no equivale necesariamente al mismo incremento en la cantidad de víctimas o delitos efectivamente cometidos.
Para establecer esa relación sería necesario conocer la metodología utilizada, la naturaleza de los procedimientos y las variaciones en los mecanismos de detección y denuncia.
Ministerio Público y policías participan en las acciones de protección
La ministra destacó que la coordinación entre las residencias, las policías y el sistema de persecución penal ha permitido proporcionar antecedentes para investigaciones que, en algunos casos, terminaron con personas detenidas.
La colaboración contempla la entrega de información al Ministerio Público, organismo encargado de dirigir las investigaciones penales, y la participación de Carabineros en las actuaciones correspondientes.
Estas acciones se complementan con la identificación de territorios donde existe mayor incidencia de situaciones vinculadas a explotación sexual.
A partir de esos antecedentes, el Gobierno busca desarrollar respuestas coordinadas entre el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el Ministerio de Salud, las policías, la Fiscalía y los municipios.
El propósito es mejorar la detección temprana, proteger a las víctimas y facilitar las investigaciones contra quienes participan en hechos de explotación.
La protección residencial exige una respuesta permanente
La intervención no se limita a denunciar eventuales delitos.
También requiere mantener medidas de prevención, acompañamiento y atención especializada, considerando que algunas víctimas pueden necesitar apoyo psicológico, atención médica y protección frente a nuevas situaciones de captación.
Una detención, por sí sola, no constituye una declaración judicial de culpabilidad. Las responsabilidades penales deben establecerse mediante los procedimientos correspondientes.
Proyecto de ley busca fortalecer las facultades de los directores de residencias
El 23 de octubre de 2026, el Gobierno presentó una iniciativa legislativa destinada a reforzar la protección de niños, niñas y adolescentes que viven en residencias.
La propuesta contempla herramientas excepcionales y temporales para que los equipos directivos puedan actuar ante amenazas graves contra la integridad de quienes permanecen bajo su cuidado.
Entre las medidas anunciadas se encuentran mecanismos de supervisión, facultades de intervención frente a riesgos concretos y controles institucionales para evitar decisiones arbitrarias.
Un aspecto central del proyecto es que la reubicación de un niño, niña o adolescente requerirá autorización judicial.
La iniciativa también considera la participación de las direcciones regionales, la Dirección Nacional del servicio y los tribunales de familia en la revisión y fiscalización de las medidas aplicadas.
El objetivo declarado es proporcionar respuestas oportunas sin dejar de garantizar los derechos de los menores protegidos.
La ministra solicitó acelerar la tramitación legislativa para que estas herramientas puedan estar disponibles para los equipos que enfrentan situaciones de riesgo.
Maule y Magallanes implementan circuitos piloto de protección
Como parte del Plan Chile Cuida a los Niños 2026-2030, el Gobierno inició circuitos piloto de protección integral contra la explotación sexual en las regiones del Maule y Magallanes.
Estos mecanismos buscan establecer procedimientos compartidos para determinar qué institución debe intervenir, en qué momento y bajo qué criterios cuando existen sospechas de explotación.
La finalidad es evitar respuestas fragmentadas entre servicios que participan en la protección, atención sanitaria, investigación penal y acompañamiento de las víctimas.
El programa gubernamental contempla extender el sistema a cuatro regiones en 2027, con una meta de cobertura nacional hacia 2030.
Atención especializada y listas de espera
La estrategia también considera ampliar la atención especializada para víctimas de explotación sexual.
Según antecedentes oficiales del Plan Chile Cuida a los Niños, al cierre del primer semestre de 2026 existían 192 niños, niñas y adolescentes en espera de ingreso a programas especializados.
Para enfrentar esta situación, el Ejecutivo contempla nuevas prestaciones y mecanismos de contratación de servicios destinados a ampliar la cobertura.
La implementación de estas acciones será relevante para determinar si la estrategia logra traducirse en atención oportuna y sostenida para quienes requieren protección.
El desafío de proteger a niños bajo cuidado del Estado
Los antecedentes entregados por la ministra muestran que la explotación sexual infantil constituye un problema que involucra simultáneamente la seguridad pública, la persecución de delitos, la protección especializada y la atención de salud.
La exposición de menores que viven en residencias plantea una responsabilidad particular para el Estado y los organismos colaboradores, debido a que estos establecimientos tienen precisamente la obligación de proporcionar entornos seguros.
Las cifras y las medidas anunciadas también abren interrogantes sobre la capacidad de prevención, la detección oportuna de amenazas y la disponibilidad de recursos especializados.
La eficacia de las intervenciones dependerá no solo de las facultades que eventualmente establezca la nueva legislación, sino también de su aplicación, supervisión y coordinación con los servicios responsables.
Conclusión: prevenir la explotación requiere protección efectiva y coordinación institucional
La identificación de 20 residencias expuestas a situaciones vinculadas a explotación sexual infantil refleja la gravedad del desafío que enfrenta el sistema de protección especializada en Chile.
Las intervenciones anunciadas, los circuitos regionales y el proyecto legislativo constituyen respuestas institucionales cuya efectividad deberá evaluarse a partir de resultados verificables.
El desafío central será garantizar que las medidas permitan detectar riesgos, impedir nuevas situaciones de explotación, perseguir penalmente a los responsables y asegurar atención especializada para las víctimas.
La protección de la infancia exige que la respuesta institucional no termine con una denuncia o una intervención inicial, sino que garantice condiciones de seguridad y acompañamiento sostenido para niños, niñas y adolescentes.


