Ucrania defiende el reclutamiento de extranjeros: “No son mercenarios, sino soldados regulares”

Heorhii Tykhyi
Oed Marcelo Bustamante
Oed Marcelo Bustamante
Oed Marcelo Bustamante es corresponsal e informático especializado en comunicación digital y ciberseguridad. Director de El Minuto Internacional, The Reporter y Columnista Diario Penitenciario Chile. Escribe sobre actualidad, justicia, política, derechos humanos, seguridad y asuntos internacionales.

El Gobierno de Ucrania defendió su mecanismo de incorporación de ciudadanos extranjeros a las fuerzas que combaten contra Rusia y sostuvo que quienes se enrolan voluntariamente mediante contratos adquieren la condición de soldados regulares, con derechos y obligaciones equivalentes a los del personal ucraniano.

Por: Oed Marcelo Bustamante

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Heorhii Tykhyi, afirmó durante un encuentro virtual con periodistas que existen diferencias sustanciales entre el modelo empleado por Kiev y las prácticas de reclutamiento que atribuye a Moscú.

Según el representante diplomático, Ucrania permite que los extranjeros se integren voluntariamente a sus fuerzas de defensa, pero no desarrolla campañas destinadas específicamente a captar personas que se encuentren en condiciones económicas, migratorias o documentales precarias.

Tykhyi también se refirió al futuro de Naciones Unidas, la representación de América Latina y África en el Consejo de Seguridad y la carrera para suceder a António Guterres en la Secretaría General.

Extranjeros pasan a integrar regularmente las fuerzas ucranianas

El portavoz explicó que los ciudadanos extranjeros interesados en combatir deben suscribir un contrato con las fuerzas de defensa de Ucrania. Una vez cumplido ese procedimiento, pasan a formar parte de su estructura militar.

Tykhyi rechazó que esas personas deban ser calificadas automáticamente como mercenarios:

“No son mercenarios en absoluto; pasan a ser soldados regulares”.

De acuerdo con la versión entregada por Kiev, los extranjeros reciben una remuneración regular, quedan sometidos al mando militar y cuentan con derechos semejantes a los reconocidos a los ciudadanos ucranianos que sirven en las fuerzas de defensa.

La legislación ucraniana contempla que los extranjeros y apátridas puedan prestar servicio militar mediante contrato, pese a que no se encuentran sujetos al deber general de movilización aplicable a los nacionales. Legislación de Ucrania

¿Soldados regulares o mercenarios?

Desde una perspectiva jurídica, la nacionalidad extranjera o la recepción de una remuneración no bastan por sí solas para considerar mercenaria a una persona.

El artículo 47 del Protocolo Adicional I a los Convenios de Ginebra establece una definición compuesta por varios requisitos acumulativos. Entre otros elementos, considera la forma de reclutamiento, la motivación económica, la remuneración ofrecida, la nacionalidad, la residencia y la pertenencia efectiva a las Fuerzas Armadas de una parte del conflicto.

Por ello, la incorporación formal a una estructura militar regular, mediante contrato y bajo una cadena de mando, constituye un antecedente relevante para excluir esa calificación. Sin embargo, el estatuto jurídico debe evaluarse según las circunstancias concretas de cada persona y no únicamente sobre la base de la denominación utilizada por un Gobierno. Comité Internacional de la Cruz Roja

Ucrania acusa a Rusia de captar personas vulnerables

Tykhyi sostuvo que la diferencia principal con Rusia radica en los grupos a los cuales estarían dirigidas las campañas de reclutamiento.

Según afirmó, Moscú buscaría incorporar a personas con dificultades documentales, problemas económicos, necesidad de empleo o situaciones personales precarias. Esta acusación representa la posición oficial ucraniana y no fue acompañada, durante sus declaraciones, por cifras detalladas que permitieran dimensionar esos casos.

El portavoz aseguró que Ucrania acepta solicitudes voluntarias, pero negó que su Gobierno realice campañas específicamente dirigidas a grupos vulnerables.

“Quienes trazan esos paralelismos se equivocan”, sostuvo Tykhyi, quien argumentó que Rusia ejerce una agresión territorial, mientras Ucrania actúa bajo el derecho de legítima defensa contemplado en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas.

A juicio de Kiev, integrarse al Ejército ruso implica sumarse a una fuerza de ocupación, mientras que hacerlo en las unidades ucranianas significa participar en la defensa de un Estado soberano.

Estas afirmaciones corresponden a la postura política y jurídica del Gobierno ucraniano en el contexto de la guerra iniciada con la invasión rusa a gran escala de febrero de 2022.

Denuncias de malos tratos contra combatientes extranjeros

El portavoz reconoció que ciudadanos extranjeros han denunciado problemas y malos tratos durante su servicio en Ucrania.

Tykhyi admitió que no es posible evitar completamente los conflictos que pueden afectar al personal extranjero, pero aseguró que las autoridades cuentan con mecanismos para investigar y resolver estas situaciones.

Entre las instituciones mencionadas se encuentra la figura del defensor del pueblo para asuntos militares, cuya función es recibir denuncias y supervisar el respeto de los derechos de quienes integran las fuerzas de defensa.

El representante ucraniano sostuvo que su Gobierno seguirá abordando estas denuncias y manifestó apertura para revisar los casos. Sin embargo, cada acusación requiere una investigación independiente que determine los hechos y las eventuales responsabilidades.

Ucrania evita pronunciarse sobre Bachelet y Grossi

Durante el encuentro también se consultó a Tykhyi por el proceso de selección de la próxima persona que encabezará la Secretaría General de Naciones Unidas.

Entre las figuras que participan en el debate internacional se encuentran la expresidenta chilena Michelle Bachelet y el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, el argentino Rafael Mariano Grossi.

Tykhyi evitó revelar qué candidatura podría recibir el respaldo ucraniano, señalando que se trata de una discusión diplomática abierta y de alta importancia estratégica.

El proceso de selección comenzó formalmente durante 2025 y deberá concluir en 2026. El nuevo secretario o secretaria general asumirá en enero de 2027. Naciones Unidas ha desarrollado diálogos públicos con las personas nominadas para dar mayor transparencia al procedimiento. Naciones Unidas

Ucrania advierte una crisis profunda en Naciones Unidas

Aunque evitó pronunciarse sobre las candidaturas, Tykhyi formuló un diagnóstico crítico respecto del funcionamiento de la ONU.

El portavoz afirmó que la organización atraviesa una crisis profunda, pero reconoció que sigue siendo indispensable para la comunidad internacional. Como ejemplo, recordó que, pese a las críticas recurrentes, los dirigentes mundiales continúan reuniéndose cada septiembre en Nueva York para intervenir ante la Asamblea General.

A juicio de Kiev, este comportamiento demuestra que los Estados todavía respetan y necesitan a Naciones Unidas. El desafío, sostuvo, consiste en reformarla para que represente adecuadamente la configuración política del mundo actual.

Mayor representación para América Latina y África

Ucrania considera injusta la actual composición del Consejo de Seguridad, integrado por cinco miembros permanentes con derecho a veto —China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia— y diez miembros no permanentes elegidos por periodos limitados.

Tykhyi aseguró que el organismo no representa adecuadamente a África, América Latina y otras regiones que han adquirido mayor relevancia internacional.

Por ese motivo, Kiev respalda una ampliación del Consejo de Seguridad y una distribución más equitativa de sus integrantes. Según el portavoz, el mundo dejó de responder a una estructura bipolar o unipolar y las instituciones multilaterales deberían reflejar esa nueva realidad.

La propuesta coincide con una discusión sostenida durante décadas, aunque cualquier modificación sustantiva enfrenta un obstáculo central: una reforma de la Carta de Naciones Unidas requiere la ratificación de los cinco miembros permanentes, incluido Rusia.

Conclusión

La incorporación de extranjeros a las Fuerzas Armadas de Ucrania plantea debates jurídicos, diplomáticos y humanitarios que no pueden resolverse únicamente mediante etiquetas políticas.

La existencia de un contrato, la integración a una cadena de mando y el reconocimiento como miembro regular de las fuerzas militares son factores jurídicamente relevantes para distinguir a un soldado extranjero de un mercenario. No obstante, también deben garantizarse condiciones transparentes de reclutamiento, información suficiente sobre los riesgos, mecanismos eficaces de denuncia y respeto irrestricto del derecho internacional humanitario.

Las acusaciones formuladas por Kiev contra Rusia requieren ser examinadas sobre la base de antecedentes verificables y casos concretos. Al mismo tiempo, las denuncias de extranjeros contra autoridades ucranianas deben investigarse con independencia, sin ser minimizadas por el contexto de la guerra.

El debate sobre Naciones Unidas expone una contradicción mayor: la comunidad internacional cuestiona la capacidad del organismo para prevenir conflictos, pero continúa recurriendo a él como principal espacio diplomático global. Una representación más equilibrada de América Latina y África podría fortalecer su legitimidad, aunque la reforma dependerá de la voluntad política de los mismos Estados que concentran el poder de veto.

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