Lautaro Carmona se reúne con Díaz-Canel durante su tercera visita a Cuba

El presidente del Partido Comunista de Chile realizó su tercera visita a la isla y sostuvo una reunión con el mandatario cubano Miguel Díaz-Canel.
Redacción El Minuto
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Lautaro Carmona vuelve a Cuba y refuerza vínculos con Díaz-Canel en la antesala del centenario de Fidel Castro

El presidente del Partido Comunista de Chile viajó acompañado por la secretaria general de la colectividad, Bárbara Figueroa. Ambos participarán en las actividades por los 100 años del natalicio de Fidel Castro y sostuvieron una reunión con el mandatario cubano para abordar la agenda entre los dos partidos.

El presidente del Partido Comunista de Chile, Lautaro Carmona, realizó su tercera visita a Cuba desde que asumió la conducción de la colectividad y sostuvo una reunión con el mandatario y primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel.

En el encuentro, efectuado el sábado 8 de agosto en La Habana, también participó la secretaria general del PC chileno, Bárbara Figueroa, quien viajó junto con Carmona para asistir a las actividades conmemorativas por el centenario del nacimiento de Fidel Castro, que se cumple el próximo 13 de agosto.

La Presidencia de Cuba confirmó la reunión y señaló que ambos dirigentes chilenos se encontraban en la isla para participar en el I Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”, programado entre el 10 y el 13 de agosto.

Una reunión centrada en las relaciones entre ambos partidos

Después del encuentro, Díaz-Canel informó que la conversación estuvo enfocada en materias de interés común para las dos colectividades políticas.

—En cordial encuentro con Lautaro Carmona y Bárbara Figueroa, presidente y secretaria general del Partido Comunista de Chile, dialogamos sobre importantes temas de la agenda interpartidista —señaló el gobernante cubano.

Díaz-Canel agregó que la cita permitió reafirmar “el compromiso de consolidar nuestras históricas relaciones de solidaridad y cooperación”.

La declaración refleja la cercanía histórica entre el Partido Comunista de Chile y el Partido Comunista de Cuba, organizaciones que han mantenido relaciones políticas, ideológicas y de cooperación durante varias décadas.

La información fue difundida oficialmente por la Presidencia de Cuba, que calificó a Carmona y Figueroa como amigos de ese país.

El encuentro por los 100 años de Fidel Castro

La visita tiene como actividad central la participación de la delegación chilena en el coloquio internacional dedicado a analizar la figura y el legado político de Fidel Castro, nacido el 13 de agosto de 1926.

El encuentro se desarrollará en el Palacio de Convenciones de La Habana y contempla la asistencia de representantes de organizaciones políticas, sociales y académicas de distintos países.

En paralelo, se encuentra prevista una reunión mundial de partidos comunistas y obreros, de acuerdo con los antecedentes divulgados antes del viaje.

Fidel Castro fue una de las figuras políticas más influyentes y controvertidas de América Latina durante el siglo XX. Encabezó el proceso revolucionario que derrocó a Fulgencio Batista en 1959 y dirigió Cuba durante varias décadas.

Para sus adherentes, su trayectoria representa la defensa de la soberanía cubana, la resistencia frente a Estados Unidos y la construcción de un modelo socialista. Para sus críticos, su gobierno estableció un sistema autoritario de partido único, restringió libertades políticas y persiguió a opositores.

Esta valoración contrapuesta explica por qué las actividades conmemorativas también han provocado reacciones políticas fuera de Cuba.

La tercera visita de Carmona a la isla

El viaje corresponde a la tercera visita de Lautaro Carmona a Cuba desde que asumió la presidencia del Partido Comunista chileno y la segunda realizada durante 2026.

Su estadía anterior se produjo en enero, cuando viajó acompañado por Juan Andrés Lagos, integrante de la comisión política del PC.

En aquella oportunidad, Carmona también sostuvo reuniones con Díaz-Canel y otras autoridades cubanas. Además, participó en un homenaje a los 32 ciudadanos cubanos muertos durante la intervención estadounidense ocurrida en Venezuela a comienzos de año.

Al referirse a ese escenario, el dirigente chileno declaró:

—Este encuentro se dio en un contexto marcado por la criminal ofensiva imperialista impulsada por Donald Trump y Estados Unidos, expresada, entre otros hechos, en la invasión a Venezuela el pasado 3 de enero y en las sucesivas amenazas contra otros países, con una odiosa direccionalidad particular contra Cuba.

La expresión corresponde a la interpretación política manifestada por Carmona en enero y no a una declaración institucional del Estado de Chile.

La posición del PC chileno sobre Cuba

El Partido Comunista ha mantenido históricamente una posición de respaldo político y solidaridad con Cuba, especialmente frente a las sanciones y restricciones económicas impuestas por Estados Unidos.

Carmona ha sostenido que parte importante de los problemas económicos y sociales de la isla tiene su origen en el embargo estadounidense. También ha cuestionado las políticas impulsadas por la administración de Donald Trump hacia Cuba y otros gobiernos latinoamericanos.

En un discurso pronunciado el 26 de julio, en la antesala del centenario de Fidel Castro, el presidente del PC llamó a fortalecer la solidaridad internacional con el pueblo cubano y defendió la importancia política de la Revolución Cubana.

El discurso y las actividades preparatorias del viaje fueron difundidos por el Partido Comunista de Chile.

Críticas políticas por el viaje

La participación de Carmona y Figueroa en los homenajes generó cuestionamientos desde sectores de la derecha chilena, cuyos representantes calificaron el viaje como un respaldo político al régimen cubano.

Las críticas apuntaron especialmente a las denuncias sobre restricciones a las libertades políticas, ausencia de elecciones competitivas, encarcelamiento de opositores y vulneraciones de derechos humanos en Cuba.

Desde el PC rechazaron esos cuestionamientos. Bárbara Figueroa sostuvo que existe un doble estándar, debido a que —según afirmó— no se formula el mismo nivel de reproche cuando dirigentes de derecha participan en encuentros internacionales con organizaciones ideológicamente afines.

La controversia antecedió a la reunión con Díaz-Canel y volvió a poner en discusión la posición internacional del Partido Comunista chileno.

Una visita partidista y no una misión del Estado chileno

La presencia de Carmona y Figueroa en Cuba corresponde a una actividad política partidista. Ambos viajaron en representación del Partido Comunista y no como integrantes de una delegación oficial del Estado de Chile.

Esta distinción es relevante porque las declaraciones formuladas durante la visita representan la posición de la colectividad y de sus dirigentes, pero no necesariamente la política exterior del Gobierno chileno.

Los partidos políticos pueden mantener relaciones con organizaciones extranjeras y participar en encuentros internacionales. Sin embargo, cuando esos vínculos involucran a gobiernos cuestionados por su situación democrática o por denuncias de vulneraciones de derechos humanos, las actividades adquieren inevitablemente una dimensión pública.

Conclusión editorial: afinidad ideológica y responsabilidad democrática

La tercera visita de Lautaro Carmona a Cuba confirma que la relación con el Partido Comunista cubano continúa siendo un componente relevante de la identidad y la política internacional del PC chileno.

Desde la perspectiva de la colectividad, el encuentro representa la continuidad de una relación histórica sustentada en la solidaridad, la cooperación y la oposición a las sanciones impuestas por Estados Unidos.

Sin embargo, la participación en un homenaje a Fidel Castro y la reunión con Díaz-Canel también exigen una mirada crítica. La solidaridad internacional no debería impedir que una organización política democrática se pronuncie claramente sobre las restricciones a las libertades públicas, la falta de pluralismo y las denuncias de vulneraciones de derechos humanos existentes en Cuba.

No existe impedimento jurídico para que los dirigentes de un partido chileno participen en encuentros internacionales o mantengan relaciones con colectividades extranjeras. La cuestión principal es de coherencia política y responsabilidad democrática.

Quienes intervienen activamente en el debate público chileno deben explicar si los principios democráticos que defienden en el país también son aplicables cuando evalúan a gobiernos con los que mantienen afinidad ideológica.

Por eso, el viaje no debería reducirse a una disputa entre partidarios y detractores de Cuba. El debate de fondo consiste en determinar si la defensa de la soberanía de un país y el cuestionamiento a las sanciones internacionales pueden coexistir con una posición inequívoca a favor del pluralismo político, la libertad de expresión y el respeto universal de los derechos humanos.