La desigualdad en el financiamiento de la educación parvularia en Chile volvió al debate público tras la firma del Compromiso Nacional por el Financiamiento Equitativo de la Educación Parvularia, impulsado por la Red Educación Inicial 2030 mediante la campaña Partir con Equidad.
Por: Tamy Palma | Encargada de Comunicaciones de la Red Educación
La iniciativa reunió a parlamentarios de distintos sectores políticos, autoridades del Ejecutivo, representantes universitarios y organizaciones educativas, con el objetivo de promover modificaciones al sistema de distribución de recursos públicos.
El problema afecta especialmente a los jardines infantiles Vía Transferencia de Fondos (VTF), administrados por municipios, Servicios Locales de Educación Pública y entidades privadas sin fines de lucro que reciben aportes estatales a través de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI).
Según el estudio Fragmentación en la educación parvularia e inequidad de financiamiento: lecciones a partir del caso de Chile, publicado por el Banco Mundial en 2026, estos establecimientos atienden a 95.183 niños y niñas, equivalentes al 38,2% de los párvulos del sistema público, pero reciben únicamente el 25,7% del presupuesto total.
Brecha de recursos entre jardines VTF y JUNJI
El informe elaborado por Alejandra Cortázar, Felipe Godoy y Ezequiel Molina evidencia diferencias económicas entre establecimientos que forman parte del mismo sistema de educación inicial.
En una de sus comparaciones, el estudio estima que un jardín VTF recibe aproximadamente $250.647 mensuales por párvulo, mientras uno de administración directa de JUNJI dispone de $429.942.
Financiamiento mensual estimado por párvulo

Comparación estimada de recursos por niño según el tipo de administración del establecimiento, no montos efectivos de todos los jardines.
La diferencia equivale aproximadamente a un 42% menos de recursos para un jardín VTF respecto de uno de administración directa de JUNJI, según los valores de ese ejercicio. Otras comparaciones presentadas por la campaña sitúan la brecha en torno al 37% y 41%, dependiendo del criterio utilizado.
Financiamiento por asistencia: una de las principales dificultades
Uno de los aspectos cuestionados por la Red Educación Inicial 2030 es el mecanismo utilizado para calcular los recursos transferidos a los jardines VTF.
Actualmente, estos establecimientos reciben financiamiento condicionado por la asistencia mensual de los niños y niñas.
Esto significa que, cuando disminuye la asistencia, también pueden reducirse las transferencias, aunque los establecimientos deban seguir pagando remuneraciones, servicios básicos, mantención y otros gastos permanentes.
El Banco Mundial advierte que esta estructura genera incertidumbre financiera y limita la capacidad de planificación de los jardines.
La organización propone avanzar hacia un mecanismo que considere la capacidad autorizada de atención, en lugar de depender principalmente de la asistencia efectiva.
Autoridades y parlamentarios respaldan compromiso nacional
El Compromiso Nacional por el Financiamiento Equitativo de la Educación Parvularia fue suscrito el 2 de octubre de 2026 en la Casa Central de la Universidad de Chile, con representantes de distintos sectores políticos e instituciones académicas.
Entre quienes participaron figuraron la subsecretaria de Educación Parvularia, María Cristina Tupper, la rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala, y parlamentarios de diversas bancadas.
Los firmantes comprometieron gestiones para incorporar esta discusión al debate de la Ley de Presupuestos 2027.
Durante la actividad, la subsecretaria Tupper informó que el proyecto presupuestario contempla recursos destinados a comenzar a reducir las diferencias de financiamiento, aunque reconoció la necesidad de avanzar hacia una solución de largo plazo.
Campaña Partir con Equidad recibe apoyo ciudadano
La campaña Partir con Equidad, promovida por una red integrada por más de 50 instituciones, busca sensibilizar a la ciudadanía sobre el impacto que tiene la distribución desigual de recursos en la primera infancia.
Alionka Miranda, coordinadora general de la Red Educación Inicial 2030, ha destacado que corregir esta brecha constituye una responsabilidad pendiente con los niños y niñas que comienzan su trayectoria educativa.
La iniciativa ya superó las 1.400 adhesiones ciudadanas y continuará recibiendo firmas hasta el 31 de octubre de 2026.
De acuerdo con sus organizadores, las adhesiones serán presentadas durante la primera semana de noviembre ante representantes del Ejecutivo y del Congreso Nacional.
Las personas interesadas pueden respaldar la campaña en Partir con Equidad en Change.org.
¿Qué cambios plantea la Red Educación Inicial 2030?
La propuesta busca que los jardines que reciben financiamiento público cuenten con condiciones económicas más equivalentes, independientemente de su modelo de administración.
Uno de los primeros cambios planteados consiste en modificar el cálculo de las transferencias, considerando la capacidad autorizada de los establecimientos.
La campaña estima que implementar esta medida requeriría alrededor de $35.538 millones anuales, mediante una modificación del Decreto N.º 67.
Sus promotores recalcan que la propuesta no persigue reducir el presupuesto de otros establecimientos, sino incrementar progresivamente los recursos destinados a los jardines con menor financiamiento.
Conclusión: la equidad educativa comienza en la primera infancia
La diferencia de recursos identificada por el Banco Mundial evidencia que la educación parvularia chilena mantiene desigualdades dentro de su propia oferta pública.
Aunque los jardines infantiles deben cumplir exigencias educativas y de funcionamiento, las condiciones de financiamiento dependen todavía del tipo de administración y de las reglas aplicables a cada establecimiento.
La campaña Partir con Equidad busca que el debate trascienda las declaraciones de apoyo y se traduzca en medidas concretas dentro del Presupuesto 2027.
El desafío será establecer un sistema de financiamiento que responda a las necesidades de los niños y niñas y permita entregar oportunidades educativas de calidad, sin que el tipo de jardín infantil determine los recursos disponibles para su formación.




