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Islas Salomón: Un país en construcción

El Minuto | Las islas Salomón son un Estado independiente dentro de la Comunidad Británica de Naciones. Tiene 28400 km2 y poco más de 650.000 habitantes. Hace unos meses este país fue noticia por el acuerdo de cooperación con China, que alarmó a los gobiernos de Estados Unidos y Australia, por el temor a una posible instalación de una base militar en estas islas de alto valor estratégicos y su potencial en materia de recursos naturales.

Por Jorge Alejandro Suárez Saponaro | Director de Diario El Minuto Argentina

Las islas Salomón fueron pobladas por primera vez hacia el 28.000 a.C. por poblaciones de origen papú. Posteriormente hacia el 4.000 a.C. arribaron a las islas poblaciones austronesias, cuya cultura lapita, antecedente de los polinesios, trajeron consigo la agricultura y la cerámica. Estas poblaciones trajeron consigo los numerosos idiomas que se hablan en las islas, quedando vestigios del papú en una treintena de lenguas que todavía se usan.

En 1567, Álvaro de Mendaña, partió del puerto peruano de El Callao, con una expedición en busca de la llamada Terra Australis Incognita. En febrero de 1568 los españoles llegaron a las islas, explorándolas durante seis meses y bautizándolas con los nombres que hoy conocemos en su gran mayoría. Los españoles, sobre base de leyendas incaicas, sobre la existencia de una tierra lejana llena de oro y otras riquezas, consideraron que las islas descubiertas eran dicha tierra, es por ello haciendo comparación con las míticas minas del rey Salomón, las islas recibieron en su conjunto dicho nombre. Mendaña vio la oportunidad que colonizar las islas, y evitar de esa manera que sirviera de refugio para piratas que atacaban el tráfico mercante de Filipinas. En 1595, desde El Callao arribaron un grupo de colonos en las islas Santa Cruz. El esfuerzo fue enorme, llevó mucho tiempo para logar los apoyos, de financiar tres barcos y más de 300 tripulantes, que recorrieron nada menos que 9.000 Km. desde el puerto peruano de El Callao. Arribaron a las islas Marqueas, en honor al Marqués de Mendoza, virrey de Perú, pero Mendaña al ver que los nativos no eran los mismos que el avistó en su primer viaje, hizo vela y continuó su viaje, arribando a Santa Cruz, de una de las islas Salomón, cuando la tripulación estaba al borde del motín.

La vida fue sumamente difícil, dado la hostilidad de los nativos, el aislamiento y las enfermedades, la malaria pronto acabo con la vida de más de 47 personas, incluyendo a. Mendaña, y fue sucedido por su esposa Isabel Barreto, dado que su esposo en su testamento la nombró heredera y gobernadora. La muerte de su hermano Lorenzo, hasta ese momento almirante de la expedición, llevó a que el cargo recayera en Isabel Barreto, marquesa y Adelantada de los Mares del Sur. Mujer de sangre gallega, de gran carácter, responsable de organizar el regreso a Perú.

Los colonos embarcaron, y en el viaje a Filipinas, muchos murieron de escorbuto y fiebres, incluso un barco de la expedición se perdió con toda su tripulación. Se estima que sobrevivieron un cementar de personas de las casi 400 Casada en Filipinas con Fernando Castro, familiar del gobernador en Filipinas, regresaría a Perú, donde según falleció, habiendo amasado una importante fortuna junto a su marido, que fue gobernador en Perú, gracias a los productos traídos desde Filipinas y las sedas importadas de China. Sea como fuere pasó a la historia como la primera mujer almirante, y conductora de una las grandes aventuras en los tiempos que los barcos de España exploraban los rincones del globo.

Las islas fueron visitadas por holandeses, franceses, estadounidenses, y británicos entre los siglos XVII y XVIII. Las relaciones entre los europeos y los isleños, no fue siempre amigable, incluso hubo encuentros violentos. Las enfermedades traídas desde Europa, generaron muchas muertes. Durante un importante período de tiempo, los visitantes eran balleneros quienes mantuvieron encuentros esporádicos y de intercambio con los locales. A mediados del siglo XIX, miles de isleños, fueron enviados a trabajar en plantaciones en Australia y las islas Fiyi. La mayoría eran secuestrados. Esta práctica brutal, muy usual en el Pacífico por parte de los británicos, es poco conocida. Se estima que más de 13.000 nativos de las islas Salomón fueron reclutados por la fuerza para ir a trabajar en plantaciones en Australia. Los misioneros cristianos intentaron establecerse en este período, pero la hostilidad de los nativos, frustró los intentos de católicos como anglicanos.

El dominio colonial británico

Los alemanes llegaron a las islas Salomón del Norte (Bougainville y Buka), pero su influencia se hizo sentir al resto de las islas especialmente con la práctica de blackbirding, o trata de esclavos locales. El Reino Unido por medio de un tratado, firmado en 1886, alemanes y británicos, definieron sus áreas de influencia, que terminó en la creación de un protectorado británico en las islas Salomón en 1893. En 1899, por medio de un Tratado Tripartito, Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña definieron los límites entre sus posesiones coloniales.

Capitales australianos y británicos se instalaron en las islas para invertir en importantes plantaciones para producir copra y otros productos, que generaron importantes beneficios a las empresas que operaban en las islas, mientras los nativos vivían pobremente y explotados por dichas empresas. Los limitados servicios sociales, como educación, salud recayeron en manos de misioneros. Las tensiones entre administradores coloniales y nativos siempre estuvieron presentes.

En 1942 las islas fueron ocupadas en gran parte por Japón, durante la Operación Mo. La administración colonial británica se refugió en la isla Malaita, mientras que la población europea fue evacuada en Australia. Los nativos tuvieron que sentir el rigor del ocupante japonés. A pesar del maltrato recibido por los europeos, los nativos optaron por los Aliados, dado el trato de los japoneses. Las islas fueron escenarios de cruentas luchas, como la batalla de Guadalcanal, que marcaron a fuego a la célebre 1ª División de Marines. También se libraron combates navales y aéreos de gran intensidad. La presencia japonesa en estas islas amenazaba directamente Australia, por ende era imperioso recuperar las islas y expulsar a los japoneses. En estas islas, el futuro presidente John F. Kennedy, entonces un teniente naval, su patrullero fue hundido y fue protagonista de un heroico rescate de sus tripulantes, con apoyo local. Los americanos tuvieron un rol importante en generar simpatías locales, creando una red de observadores costeros, que brindaron valiosa información de inteligencia. Por otro lado fue impulsando la creación de un Cuerpo de Trabajo y una Fuerza de Defensa. Estos cambios, marcaron profundamente a los locales, lo que abrió las puertas para la resistencia anticolonial.

Entre 1943-44, nació el movimiento Maasina Ruru, que terminó que sus líderes fueran arrestados, restablecido el dominio británico. La posguerra en las islas fue muy dura, no hubo créditos o ayudas para la reconstrucción. La resistencia contra los británicos se llevó a cabo por medio de campañas de desobediencia civil, huelgas y manifestaciones. En 1950, los británicos comenzaron a invertir en ciertas mejoras. En 1952 el Alto Comisionado británico Robert Stanley, mudó la administración a Honiara, actual capital del país, e inició una ronda de negociaciones con líderes locales, para abrir paso un lento de autogobierno. Los intentos de transferir la administración, a los australianos fue rechazado por los costos de mantener las islas, poniendo en evidencia el grado de subdesarrollo y la ausencia de políticas de reconstrucción, dado los daños generados por los combates durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1960 fueron creados los consejos ejecutivo y legislativo, sentando las bases para crear instituciones de autogobierno. Recién en 1964, los nativos pudieron elegir a los integrantes de la asamblea legislativa. En 1970 fue creado el Consejo de Gobierno, pero dado que el gobernador británico se reservó importantes atribuciones, generó descontento entre los locales. Finalmente fue otorgada una nueva Constitución en 1974, donde fue creado un gobierno responsable ante el Parlamento local, siendo electo como ministro jefe Solomon Mamaloni. Las tensiones separatistas en diversas islas se hicieron visibles, especialmente en Nueva Georgia y Guadalcanal.

Independencia y una existencia precaria

En 1977, se iniciaron en Londres una serie de conferencias destinadas a negociar el proceso de independencia de las islas Salomón. El 7 de julio de 1978, fue proclamada la independencia, adoptando el régimen monárquico, teniendo a la Reina Isabel II como jefa de Estado y como primer ministro a Sir Peter Kenilorea. En 1981, fue reemplazado en el cargo por Solomon Mamaloni, del Partido de la Alanza del Pueblo. Bajo su gestión fue creado el banco Central, la línea aérea nacional y fue impulsada la descentralización del país, con un régimen de autogobierno limitado a las provincias. En 1988 con el décimo aniversario de la independencia, en varias provincias, no hubo mucho entusiasmo, y las tensiones separatistas eran una realidad. La herencia colonial, fue en parte

culpa de esta situación, dado que los británicos, organizaron instituciones de manera tardía y no invirtieron mucho en infraestructura y medios de comunicación entre las islas. La crisis de Bougnainville que terminó en guerra civil, afectó a las Salomón. Muchos refugiados llegaron a este país, como también parte del liderazgo independentista. Los problemas de corrupción, falta de cohesión nacional, abrieron las puertas para la crisis que vendrían en la década del 90. El primer ministro Mamaloni, definió a su país nación concebida pero nunca nacida. Este líder político, luego de varias veces estar en el cargo, desgastada su figura, por la incapacidad de solucionar los problemas de fondo de un país, carente de unidad, perdió en las elecciones generales, frente al Partido Liberal de Bartholomew Ulufa’alu, en 1997. Bajo su gestión estalló la Guerra Civil.

Guerra Civil. Pacificación y acuerdos con China

En Guadalcanal, en 1998., una organización paramilitar Movimiento de la Libertad de Isatabu, o IFM, lanzó un ataque contra 25000 colonos que vivían en las mejores tierras. Estos se refugiaron en la capital Honiara o regresaron a su isla natal, Malaita. Ante la falta de respuesta del gobierno, los isleños expulsados formaron en el año 2000, Fuerza del Águila de Malaita (MEF). Estos con apoyo de la unidad especial de la Policía, compuesta también por malaitianos, atacaron la capital Honiaria, para derrocar al primer ministro Ulufa ‘ alu, quien fue secuestrado por la MEF, a fin de que aceptara sus condiciones. Siendo reemplazado, por Manasseh Sogavare, luego que la MEF asaltara el Parlamento. Esto generó la reacción de Australia, luego del fracaso de los Acuerdos promovidos por la misma Commnonwealth.

El país entró en el caos, dado que los grupos armados, ejercían el control efectivo, frente a la Policía incapaz de actuar y un gobierno que se reunía clandestinamente, a fin de evitar caer en manos de los jefes de las distintas milicias. El Acuerdo de Townsville en el año 2000, aparentemente restableció la paz entre la MEF, IMF, el gobierno provincial de Guadalcanal y el Gobierno Nacional de las Islas Salomón. El jefe rebelde Harold Keke, decidió refugiarse en el sudoeste de Guadalcanal y continuar la lucha armada. Las facciones que apoyaron el Acuerdo de Townsville, participaron en operaciones de seguridad contra los grupos liderados por Keke, generando más violencia. La IMF no se desarmó y se mantuvo alerta para defender la capital Honiara. En el año 2001, la autoridad endeble del estado colapsó, la capital fue tierra de crimen y extorsión en manos de milicias. La economía ya cargada de problemas se desplomó. En 2002, la situación siguió deteriorándose, con el ingreso al conflicto de elementos del Ejército Revolucionario de Bougainville. La crisis termino con el pedido del gobernador general al Parlamento de requerir apoyo internacional. La fuerza policial local, solo existía de nombre. Fuerzas de Australia, Nueva Zelanda, Fiyi y Papua Nueva Guinea formaron Regional Assistance Mission to the Solomon Islands o RAMSI. Esta fuerza estaba compuesta por 2200 policías y soldados destinados a restablecer el orden. La operación estaba controlada desde lo militar, económica y política por Australia.

En 2004 se redactó un proyecto de constitución federal, pero la falta de apoyo financiero por parte del principal proveedor de este, Australia, hizo naufragar el proyecto. La RAMSI se opuso a transferir competencias a las provincias, dado el costo asociado a ello, en el proceso de construir instituciones, capacitar funcionarios. Las Islas Salomón cuenta con una unidad especializada en reforma constitucional, pero las provincias que tienen mayores recursos naturales, se oponen llegado el caso a transferir recursos a otras menos favorecidas. Asimismo, el gobierno central no quiere ceder prerrogativas en materia de gestión de recursos. La ley de Minas, reserva al Estado el control de las mismas, y el potencial minero, es importante, algo que los políticos locales saben y no aspiran a ceder semejante fuente de recursos en potencia. Los conflictos étnicos subsisten, dado que las empresas que operan de Guadalcanal, especialmente dedicada a la industria del aceite de palma, como la minería en la Provincia Occidental, han impuesto restricciones para dar empleo a los malaitianos, que por migraciones internas se han convertido en la población mayoritaria de la capital y con fuerte presencia como mano de obra rural.

El trabajo de la RAMSI logró en parte pacificar al país, pero en 2006, una crisis política, el primer ministro Snyder Rini, fue acusado de proteger intereses chinos. El barrio chino de la capital fue atacado y destruido por grupos rebeldes, lo que motivó la intervención directa de China para evacuar sus nacionales. Las tropas internacionales hicieron aparición y pusieron fin a los disturbios, que también le costó el puesto a Rini. En 2017 las fuerzas de pacificación internacional lideradas por Australia, abandonaron el país. En 2019, el país en materia de política exterior, dio un giro, al reconocer a la República Popular China, rompiendo lazos con Taiwán. No cabe duda que las inversiones de Pekín, generan expectativas para las empobrecidas Salomón. Pero detrás de ello, Pekín busca expandir su influencia en el Pacífico, en un momento de tensión, donde Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos hacen causa común para defender los intereses propios en el Pacífico y contener a los chinos.

Las Islas Salomón son una monarquía constitucional, que tiene a la Reina Isabel II, como jefa de estado, representada por un gobernador general. El gobierno está en manos de un primer ministro, Manasseh Sogavare. Hay un parlamento de 50 miembros electos cada cuatro años, un poder judicial, 9 gobiernos provinciales y la capital nacional, Honiara, con sus autoridades electas. La seguridad nacional recae en una modesta fuerza policial de 500 efectivos que tienen elementos de vigilancia marítima. En cuanto a la política exterior está marcada por la participación en la Comunidad Británica de Naciones, sus vínculos con la primera potencia regional, Australia, y ahora China, que emerge con fuerza en la región.

Las Islas Salomón, es un país pobre. La mayoría de la población vive de la agricultura de subsistencia y la pesca. Las exportaciones se centran en copra, cacao, y aceite de palma. La minería genera oro, existiendo un enorme potencial de otros minerales, como zinc y níquel. La pesca, la explotación forestal también tiene potencial, a pesar de los riegos ambientales que ello implica. El turismo es otro sector en alza, pero aún el país requiere de inversiones en infraestructura, alcanzando los 30.000 visitantes en 2019.

La población a pesar que el inglés es el idioma oficial, solo el 2% lo habla de manera fluida. En el país hay 74 lenguas, habladas por los distintos grupos étnicos: melanesios (95.3%), seguidos por polinesios y micronesios. Además de minorías de europeos y chinos. Dado la cantidad de lenguas, se usa como lengua franca una versión de inglés criollo y el pidgin, una lengua franca local, simular a la que se habla en Papúa Nueva Guinea. El 80 % de la población es cristiana, especialmente anglicanos seguidos por católicos. Otros indicadores, pero negativos, son los altos índices de violencia contra la mujer, estimándose que el 64% de las mujeres entre 14-49 años han sufrido algún tipo de violencia sexual o física. El gobierno aprobó una ley de Violencia Doméstica, para dar respuesta a estos elevados índices, pero cuestiones culturales, impiden la aplicación plena de la normativa.

El futuro de las Islas Salomón estará sin ninguna condicionado por el rol que ejerzan las potencias regionales existentes en el Pacífico. No cabe duda que la negativa de Australia de tener una mayor presencia económica, ya sea por medio de ayudas, llevó a Honiara, a buscar apoyo en China. La prensa australiana filtró parte del borrador del acuerdo entre las Islas Salomón y Pekín: “China podrá, acorde con sus propias necesidades y con el consentimiento de Islas Salomón, hacer visitas navales para realizar abastecimientos logísticos en Islas Salomón y hacer escalas y transiciones”, asimismo habilita la posibilidad de una misión de asistencia policial en apoyo a mantener el “orden social”. También según el borrador filtrado, las “fuerzas chinas” pueden proteger “la seguridad del personal chino” y “grandes proyectos en las Islas Salomón”. Esto alarmó a las autoridades de Washington y Canberra, a tal punto que el mismo gobierno australiano, reconoció que el acuerdo con China, era un fracaso de su política exterior. Salomón se convierte, en un área de choque de intereses occidentales y Pekín, en un contexto donde el país está en proceso de construcción y que no ha logrado zanjar aún, a pesar de la comisión de reconciliación, un modelo constitucional que haga del país un estado viable y unido en el largo plazo.

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