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Sahara Occidental y Ucrania: Tan lejos y tan cerca ¿Invasiones Impunes?

El Minuto | A finales de 1975 las fuerzas marroquíes, con la complicidad española, invadían el Sahara Occidental, dando comienzo a una ocupación de un 80 por ciento de dicho territorio que todavía perdura hasta el día de hoy.

Por: Alberto Maestre Fuentes | Corresponsal de España

La población saharaui que intentaba refugiarse en Argelia sufrió ataques continuos por parte del ejército marroquí, incluyendo lanzamiento de fosforo blanco y napalm.

La invasión fue seguida de una guerra, hasta que en 1991 se firmó un alto el fuego, como paso previo a la celebración del referéndum de autodeterminación.

El referéndum nunca llegó y la ocupación marroquí siguió de forma impune.

El Sahara Occidental dejó de ser noticia en los grandes medios de comunicación.

Eso favoreció a que los marroquíes se sintieran seguros de que el tema estaba zanjado a su favor, pese que la comunidad internacional nunca ha reconocido la anexión del Sahara Occidental al Reino de Marruecos.

Hay que recordar que el Sahara Occidental sigue estando presente, año tras año, en la lista de las Naciones Unidas, de los 17 Territorios no autónomos pendientes de descolonizar.

El alto el fuego se rompió a finales de 2020 dando lugar al reinicio de las hostilidades entre el Frente Polisario y marroquíes.

Es una guerra de baja intensidad que no está cubierta por los grandes medios de comunicación.

No es noticia.

No interesa.

Hay muchos intereses en juego que justifican que se siga ocultando a la opinión pública.

Francia, EEUU y España, entre otros, ya les va bien que Marruecos se sienta con las manos libres en el Sahara Occidental y haga y deshaga, allí, a su antojo.

Eso, evidentemente, favorece a la parte ocupante que puede seguir explotando, de forma impune, los recursos del territorio y someter a la población.

La invasión y ocupación marroquí no ha conllevado ninguna sanción internacional.

Más bien lo contrario.

A pesar de que es ilegal comercializar productos de un territorio no autónomo, Marruecos lo ha hecho de forma persistente durante décadas.

Pero, de manera gradual, el Frente Polisario, movimiento de liberación reconocido por las Naciones Unidas, como único representante legítimo del pueblo saharaui, ha conseguido victorias importantes en el campo jurídico.

Como que el Tribunal General de la Unión Europea le diera la razón, en 2021, ordenando la anulación de los acuerdos de comercio y pesca entre la Unión Europea y Marruecos, porque implicaban a productos procedentes del Sahara Occidental.

A pesar de esta sentencia, la Unión Europea intenta dilatar los efectos, puesto considera sus relaciones con Marruecos fundamentales, sobre todo para Francia y España.

Así pues, el papel de Europa y de los EEUU en relación a la ocupación marroquí del Sahara Occidental, se podría calificar de ayuda necesaria para perpetuar tal ocupación.

Esto contrasta con la reacción occidental a la invasión rusa de Ucrania.

Hace unos días comenzó la segunda fase de la invasión rusa sobre este país.

La primera comenzó en febrero de 2014 con la invasión y, posterior anexión de la península de Crimea a la Federación Rusa, que tampoco ha sido reconocida por la comunidad internacional.

Las reacciones de los países occidentales a la nueva invasión rusa, no se han hecho esperar y han actuado, de forma rápida y contundente, al condenar esta nueva violación al derecho internacional.

Se comienzan a perfilar las sanciones que se aplicarán a Moscú, por esta flagrante vulneración a la soberanía de un estado.

Sanciones que, si finalmente se llevan a cabo, en toda su extensión, serán muy duras y seguro afectarán a Rusia.

A Putin, no le saldrá gratuita esta última invasión.

La de Crimea no le fue tan mal pues, a pesar de la condena internacional, sólo se pusieron en marcha unas leves sanciones que no le afectaron, en absoluto.

En cambio, parece ser, que los países democráticos no dejarán impune esta nueva invasión de Rusia.

Y realmente, no se puede dejar que quede en nada y Putin salga de nuevo airoso.

Se le debe dejar, como acertadamente señaló el presidente de los EEUU, Joe Biden, como “un paria en la escena internacional”.

Es inaceptable y, no se puede permitir, que ningún país se salte las normas más elementales y agreda a un estado vecino.

La comunidad internacional tiene que mostrarse firme y no ceder ante esto, pues crearía un precedente de consecuencias nefastas.

No es solo el Sahara Occidental y Ucrania.

Se trata de la convivencia en el mundo de las naciones con las reglas que nos dimos después de la Segunda Guerra Mundial.

La Carta de las Naciones Unidas marcó un hito para evitar nuevas guerras mundiales.

El Consejo de Seguridad, con los cinco estados permanentes con poder de veto, sigue siendo un freno para el desarrollo pleno del derecho internacional.

Así, la vía de resoluciones condenatorias que pueda adoptar el Consejo de Seguridad de la ONU queda totalmente descartada.

La única alternativa ante estas acciones bárbaras es responder con inteligencia.

Las armas de la economía, en este mundo globalizado, serán más eficaces que los misiles y drones que utilizan rusos y marroquíes en sus respectivas zonas de ocupación.

No se puede mirar hacia otro lado cuando unos ocupan un territorio no autónomo y manifiestan reiteradamente que no piensan irse y mientras tanto, en otros conflictos, se denuncia y se intentan aplicar sanciones de primer nivel.

Ya es hora que se aplique una misma línea de actuación cuando se infrinja el derecho internacional y se vulneren los derechos humanos.

Como si no, se puede justificar que unos países actúen impunemente y otros no.

El conflicto del Sahara Occidental es un claro ejemplo.

A pesar de la tragedia que están viviendo los ucranianos, esta invasión puede marcar el inicio de una nueva etapa en la que infringir la legalidad internacional traerá consecuencias y, muy graves para quien se atreva a saltárselas.

También es cierto que Rusia posee grandes reservas y podrá esquivar temporalmente los costes de la invasión de Ucrania y las sanciones internacionales que ya comienzan a aplicarse.

Rusia no está sola, como Marruecos tampoco lo está, en sus ocupaciones respectivas.

El acercamiento ruso-chino es significativo.

China, India y Emiratos Árabes Unidos, se abstuvieron de condenar, en el Consejo de Seguridad de la ONU, la invasión de Ucrania.

Venezuela y Cuba no han tardado en apoyar ciegamente a Rusia.

Significativo que la dictadura cubana apoye la invasión a un tercer país. ¿Qué sucedería si los EEUU invadieran Cuba? ¿Les parecería bien que el mundo libre apoyase tal invasión?

Esperemos que la invasión de Ucrania marque el inicio de una nueva era, donde la diplomacia y la democracia se imponga frente a las políticas agresivas características de otros tiempos, no tan lejanos.

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