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San Marino: La República más antigua del mundo

El Minuto | Enclavado en los Apeninos italianos, encontramos un país de 61 km2, con unos 35.000 habitantes, la mayoría católicos y que hablan el idioma italiano, pero que desde hace siglos goza de independencia, bajo la forma republicana de gobierno, que recuerda a la antigua República Romana. En esta nota repasaremos la historia e instituciones de este peculiar e interesante país.

Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro | Director de Diario El Minuto para Argentina

San Marino es un enclave, en los Apeninos, destacándose el Monte Titano de 739 m. El origen del país está vinculado a Marino, santo de la Iglesia, que según la tradición, era un cantero que se había refugiado en el citado monte, como consecuencia de las persecuciones de Diocleciano. Allí fundó una iglesia, en lo que es la actual capital del país, con fecha de enero de 301. En torno a esta iglesia, se refugiaron cristianos que huían de las persecuciones, creándose una comunidad con una identidad propia.

La evidencia escrita de la existencia de esta comunidad cristina, data del año 511, por medio de unos escritos dejados por el monje Eugippio. Durante la época lombarda, las tierras de San Marino, eran parte de feudo de los Duques de Spoleto. En el siglo X, el territorio, tenía un gobierno independiente de facto, existiendo una asamblea o Arengo, formado por los cabezas de familia locales. En los primeros tiempos la comunidad del Monte Titano, fue conocida como Tierra de San Marino, luego Comuna, para siglos mas tarde, Serenísima República.

La Asamblea designaba como líder comunitario, al Rector, acompañado de un Capitán Defensor. En 1243, fue creado la figura del capitán regente (Capitani Reggenti), equivalente al de jefe de Estado. Por estatuto constitucional, la República cuenta con dos capitanes regentes, que se suceden en el poder cada seis meses. Este modelo recuerda al régimen de los cónsules de la República Romana, incluso los capitanes regentes, en algún momento fueron designados cónsules. En 1253, el Arengo, es conocido como “Consejo General”, que recordaba a grandes rasgos al rol del Senado romano, agregándose que sus integrantes eran los cabeza de familia.

El reconocimiento de la autonomía de la comunidad de San Marino, estuvo marcada por los conflictos por el pago de impuestos con los Obispos del Montefeltro, triunfando los intereses de los sanmarinenses. Italia en la Edad Media estuvo marcada por los conflictos entre güelfos y gibelinos, que afectó la paz de San Marino, que defendió sus libertades, apoyando el partido gibelino.

En el siglo XIII, un tiempo turbulento para Italia, el Papa Nicolás IV reconoció la independencia de San Marino. En el país hubo cambios socio económicos el régimen feudal fue abandonado, plasmado en la composición de la Asamblea, adoptándose una representación equitativa de nobles, burgueses y campesinos. En 1320, se incorporó Chiesanuova. En 1463 San Marino extendió sus límites incorporando las localidades de Faetano, Fiorentino, Montegiardino, y Serravalle. En el caso de las tres últimas fueron cedidas por el Papa Pío II, como premio por la alianza contra Segismundo Pandolfo Malatesta, señor de Rímini En el caso de la localidad de Faetano, está se unió por su propia voluntad a la república.

En 1503, César Borgia conquistó la República en nombre de los Estados Pontificios, ocupación que duró por seis meses, muerto el tirano, como lo define la historia del país, el papa Julio II, restauró nuevamente la independencia de San Marino.

En junio de 1543, Fabiano di Monte San Savino, intentó ocupar la república, con una fuerza de 500 soldados, en su intento fracasó, por una densa niebla, que impidió que las fuerzas de infantería y caballería, pudieran ocupar el Monte Titano. Los sanmarinenses atribuyeron el hecho a un milagro de San Quirino. El 8 de octubre de 1600, fueron redactadas una serie de normas constitucionales, que hasta el día están vigentes y forman el marco normativo de las peculiares instituciones de San Marino. En 1625, el Ducado de Urbino fue anexado a los Estados Pontificios, quedando rodeado el país, por los dominios del Papa. En 1631, el Papa reconoció expresamente la independencia de San Marino, no obstante estar sujeto a un régimen de protección.

Los intentos de anexión del Papado, estuvieron presentes. En el siglo XVIII, el cardenal Alberoni, ocupó las tierras de la pequeña república, pero al año, en 1740, el Papa restauró la independencia nacional, luego de una campaña de desobediencia civil, coincidiendo con la fiesta de San Ágata, actual patrona del país. En 1748, el Papa Benedicto XIV, ratificó nuevamente el reconocimiento de la Santa Sede, de la independencia de San Marino. En 1797, los franceses invadieron Italia de la mano del general Napoleón Bonaparte, gracias a la labor de uno de los capitanes regentes, Antonio Onofri, que ganó la confianza del general francés, preservó la libertad del país. Incluso, el gobierno francés ofreció extender los territorios de la República, pero fue diplomáticamente rechazado. Medida inteligente, ya que esto impidió que San Marino fuera objeto de represalias bajo la sospecha de ser aliado francés. Por el Tratado de Tolentino, en 1797, Francia reconoció la existencia de la República de San Marino. Asimismo, Napoleón, garantizó ayuda enviando trigo y eximiendo de impuestos a los ciudadanos sanmarinenses, como muestra de amistad.

En 1815, durante el célebre Congreso de Viena de 1815, que determino el mapa europeo post Napoleón, los estados europeos reconocieron la existencia de San Marino como entidad independiente. Ello no impidió intento de absorción por parte de los Estados Pontificios. En 1831 en la región de Romaña hubo importantes disturbios, y una vez más, San Marino, fue refugio para exiliados políticos.

En 1848, fue abolida la pena de muerte, pero desde hacía largo tiempo, que en San Marino, no se llevaba a cabo ejecuciones (el último ejecutado por medio de la horca, lo fue en 1468). La Serenísima República, fue uno de los países pioneros en materia de abolicionismo de la pena de muerte.

En las luchas por la unificación italiana – Risorgimiento -, muchos exiliados políticos, encontraron refugio en San Marino. Los restos de las fuerzas derrotadas, luego de la destrucción de la efímera república romana, se refugiaron en San Marino. El imperio austríaco, que participó en la represión de aquel intento revolucionario, presionó abiertamente a San Marino, con la finalidad que rompa con el tradicional derecho de asilo. No obstante ello, la República no cedió ante las presiones de entregar a los refugiados.

Entre ellos el famoso patriota Giuseppe Garibaldi. Esto permitió que el flamante Reino de Italia proclamado en 1860, reconociera en 1861, la independencia de San Marino. En 1862, fue firmado un tratado comercial, renovable cada diez años. En ese tiempo, el presidente Abraham Lincoln, envió palabras elogiosas a la República, dado que había sido declarado, ciudadano honorario de San Marino: Aunque Vuestro dominio es pequeño, Vuestro Estado es uno de los más honrados de toda la historia…

A fines del siglo XIX, precisamente desde 1870, el país atravesó una severa crisis económica, con altos niveles de pobreza y falta de oportunidades. Ello motivó a que muchos sanmarinenses buscaran empleo en grandes ciudades de Italia, como también al otro lado del Océano Atlántico. Miles de descendientes de sanmarinenses viven en Estados Unidos, Argentina, y Uruguay. En el caso Argentino, existe un Consulado General, que representa a San Marino.

En 1906, ocurre un hecho importante en la construcción de una democracia moderna en la pequeña república. De un millar de cabezas de familia con derecho a voto, estaban presentes ochocientos, a quienes se los consultó sobre las potestades del gobierno de la República y la elección del parlamento en base a la proporción de la población. La decisión permitió que se llevara a cabo un cambio en las estructuras políticas y en junio de ese año, fueron convocadas elecciones por sufragio universal.

La Primera Guerra Mundial, encontró a San Marino como estado neutral, algo que enfrió las relaciones con Roma. Incluso tropas de carabineros italianos, ocuparon la República, controlaron las líneas de telégrafo y telefónicas, con el objetivo de impedir que espías del imperio austro – húngaro usaran el territorio como base. No obstante ello, un grupo de voluntarios de San Marino marcharon al frente, como también prestaron servicios en la Cruz Roja. Esta situación provocó la ruptura de relaciones con el Austria Hungría.

El fin de la Gran Guerra en 1918, encontró al país en una profunda crisis económica y social, como su vecino italiano. Pobreza, desempleo, inflación, y tensiones sociales. En 1921, fue asesinado por militantes de extrema izquierda, en la localidad de Serravalle, el médico Carlo Bosi, simpatizante del fascismo italiano. La tensión reinante, la amenaza de que camisas negras italianos ingresaran al país, hizo que San Marino pidiera asistencia a Italia, con la llegada de un destacamento de carabineros.

El clima de inestabilidad fue explotado por el Partito Fascista Sammarinese, o PFS, que se hizo con el poder en 1923. Su suerte en el gobierno, estuvo atada a la de su contraparte en Roma, con Benito Mussolini.

Fue creado el Soberano y Supremo Concilio, como órgano ejecutivo y de gobierno y el partido fascista fue el único legal. En esos años, se llevaron a cabo importantes obras públicas, destacándose la conexión ferroviaria con Rímini. Estas mejoras, rompieron con el tradicional aislamiento del país, y crearon las condiciones para la llegada de turistas.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, la República se declaró neutral. En julio de 1943, con la caída del Duce en Italia, el PFS corrió la misma suerte. Fue formado un nuevo gobierno de corte democrático. En abril de 1944, el PFS nuevamente se hizo con el poder, pero mantuvo el estatuto de neutralidad del país, ello no impidió ataques aéreos británicos, con la creencia que había tropas alemanas, a pesar de las declaraciones que San Marino no contaba con elementos militares. En Septiembre de 1944, en medio del caos de millares de refugiados que huían de la guerra, llegaron fuerzas del III Reich.

El gobierno protestó ante el ministro de Exteriores alemán, Von Ribbentrop, e incluso, Mussolini, prometió intervenir en defensa de la neutralidad de San Marino. La situación del país era muy difícil, dado que había cien mil refugiados. En la batalla de Monte Pulito, tropas alemanas y Aliadas se enfrentaron, que con el triunfo de los segundos, permitió liberar al país de la presencia del Reich. La presencia extranjera duró unos meses, para finalmente, nuevamente el país recuperó su completa independencia. Liberados del fascismo – Fiesta Nacional que conmemora este hecho, todos los 28 de julio – los sanmarinenses iniciaron una nueva etapa. La tradicional costumbre de sortear a designar por sorteo a los Capitanes Regentes, fue reemplazado por la elección por mayorías del Consejo Grande y General.

San Marino después de 1945

El país estuvo gobernado entre 1945-1957 por una coalición formada por socialistas y comunistas, algo único en Europa Occidental. Entre 1957 a 1973, el poder estuvo en manos de una coalición de demócratas cristianos y socialdemócratas. En 1964, fue permitido el voto femenino, y 1974, las mujeres pudieron ser elegidas para cargos públicos, y la primera “capitana regente” fue electa en 1981, Los comunistas formaron gobierno en los 70, nuevamente, aprobándose una series de leyes de carácter social avanzadas, similares a las vigentes en otros países de Europa Occidental. Bajo otra denominación – Partido Democrático Progresista – entre 1993-1998, los ex comunistas, regresaron al gobierno en una peculiar coalición con democristianos.

San Marino ha buscado mantener su identidad en la comunidad internacional, integrándose al Consejo de Europa, desde 1988, incluso presidiéndola en 1990. En 1992, otro gran paso, fue su ingreso a las Naciones Unidas y al Fondo Monetario Internacional. En lo referente a la Unión Europea, el país decidió permanecer fuera, pero adoptó la moneda euro. Sin ninguna duda la estrecha dependencia de Italia, era un paso casi obligado, para que la pequeña república, tomara dicha medida. No obstante esta histórica relación, que de alguna manera la impone la geografía, el país mantiene presencia en 24 organismos internacionales, incluyendo la Organización para la Seguridad y Cooperación de Europa u OCSE, el Banco Mundial, UNESCO, OMS, UNICEF, FAO. Esta estrategia tiene que ver con dar visibilidad al país, y convertirlo en un actor a considerar. En su momento, el príncipe Alberto II, de Mónaco, otro mini estado, señaló que la presencia de los “estados pequeños” en organizaciones internacionales, en más de un caso, su voto, es de importancia, lo que incrementa la proyección internacional, como encontrar potenciales aliados y apoyo económico. San Marino en este caso, con su neutralidad activa, ha tenido un rol en apoyo a los derechos humanos, solución pacífica de los conflictos y apoyo a la creación de corredores humanitarios, abriendo sus puertas a refugiados que han sido acogidos por la prestigiosa ONG católica, Comunidad de San Egidio.

En el año 2000, el país alcanzo un alto nivel de vida, con una de las rentas per cápita mas elevadas del mundo, estimándose en más de US$ 45.000 por habitantes. El turismo una de las grandes fuentes de riqueza, aporta millones de dólares en ingresos a la República, además de ser creador de

fuentes de trabajo. La existencia de un espacio de libre circulación de personas y bienes, como es la UE, abrió las puertas para que el país ingresara a este bloque, con el cual tiene buenas relaciones en el plano político. En 2013, fue consultada la población, pero esta rechazó la idea. Ello no impidió una ronda de negociaciones, que incluía a otros estados, como Andorra, para un acuerdo de asociación con la UE, pero hasta ahora no ha llegado a buen puerto.

El comercio externo del país, está orientado básicamente a Europa, pero también Estados Unidos figura entre los socios comerciales de San Marino. En 2019, las exportaciones eran de US$ 146 millones frente US$ 300 millones de importaciones. El país exporta básicamente bienes industrializados, pero el turismo, representa nada menos que el 50% de la economía. El país cuenta con actividades agrícolas, y existe un marco que protege y promueve el sector artesanal. Otra fuente de recursos, es la filatelia, que genera recursos, dado el interés de los coleccionistas por las estampillas originarias de San Marino.

El sector industrial, está en manos de pequeñas empresas. La crisis del COVID ha repercutido negativamente, con una caída del 12% del PIB. Sin ninguna duda, la recuperación de Europa, incidirá directamente en la economía local, agregándose la cuestión de las regulaciones de viajes para los turistas.

En 2019, en las elecciones parlamentarias, victoria la obtuvo el Partido Demócrata Cristiano de San Marino (PDCS), con el 33.35%, que le permitió formar gobierno. La participación de electorado fue mucho menor que en otros períodos, dado que solo participó el 55%, frente al 83% en 2016. Esto pone en evidencia el malestar de la población, respecto al liderazgo político local.

La pandemia golpeó duramente al país, con altos índices de contagios y muertes, influenciado por las regiones italianas que lo circundan, donde los niveles de expansión del COVID fueron alarmantes.

Las instituciones de la Serenísima República

La institución del Arengo, reemplazado en su momento por el actual Consejo Grande y General – Consiglio Grande e Generale – define en la actualidad a la totalidad del electorado local, que son convocados ante la toma de la posesión de los Capitanes Regentes, que se lleva a cabo hace siglos el 1º de abril, como el día 1º de octubre, donde los ciudadanos pueden hacer llegar sus peticiones, quejas, etc.

El Consejo Grande y General, de 60 miembros, es electo cada cinco años. Es el poder legislativo, aprueba de los presupuestos, dicta leyes, controla al poder ejecutivo, elige a los miembros del Consejo de los XII (órgano judicial) Este organismo es responsable de elegir a los capitanes regentes, que ostentan la jefatura del estado y de gobierno. Cada seis meses son reemplazados. Es una vieja tradición que tenía como objetivo, impedir tiranías o dictaduras. Desde 1945, los capitanes regentes, son electos por voto del Consejo, hasta ese momento, y durante siglos, fueron elegidos por sorteo. El poder ejecutivo lo ejerce en la práctica el Congreso de Estado, formado por diez secretarías de Estado, que equivalen a los ministerios en Argentina. Los miembros del Congreso de Estado son electos por el Consejo General al inicio de la legislatura.

Los Capitanes Regentes, son los jefes de Estado de la República, duran en su mandato, seis meses. Son electos por el Consejo Grande y General. Son responsables de la coordinación de las actividades del Congreso de Estado, pero sin derecho a voto. La creciente importancia del Secretario de Estado de Asuntos Exteriores y Político, lo ha convertido de facto, en una suerte de primer ministro Tres días antes de expirar el mandato de los Capitanes Regentes, se abre un recurso para presentar denuncias sobre mal desempeño, que deriva en un proceso judicial. Estos funcionarios representan al país y presiden el gobierno.

Existen varios partidos políticos en el país, pero ninguno de estos grupos, ha podido tener la posibilidad de alcanzar los votos suficientes para poder gobernar solos. Históricamente, los gobiernos son de coalición. Un aspecto positivo, dado que esto obliga a generar consensos en la gestión de las políticas nacionales.

El Poder Judicial cuenta con el llamado Consiglio dei XII o Consejo de los Doce, elegidos por el Consejo General. Es un tribunal de alzada. Históricamente los jueces locales, son extranjeros. Salvo los llamados Jueces Conciliadores, con competencia civil y para litigios de determinado monto (15000 euros). La Justicia Civil cuenta con el Comisario de la ley, que oficia de juez de primera instancia, el Juez de Apelaciones Civiles, y el Consejo de los Doce, que es la última instancia donde se puede recurrir. La justicia penal, está en manos de un Comisario de la Ley de Instrucción: el Comisario de la Ley de Ejecución Penal: y el Juez de Apelaciones.

Es curiosa la denominación que reciben los magistrados, que en vez de ser llamados jueces, son comisarios. La Justicia está administrada por un Consejo, formado por los magistrados de los distintos fueros, presididos por el Secretario de Estado de Justicia. El país cuenta con su propio ordenamiento penal, civil, como de legislación social. En 2002, fue instituido un tribunal constitucional, la institución mas moderna de la República, llamado Collegio Garante della Costituzionalità delle Norme o Consejo Garante de la Constitucionalidad de la Ley. Sus integrantes son elegidos por el Consejo General.

El país está dividido en nueve Castelli, que coinciden con las antiguas parroquias. Están gobernados por un capitán, que preside la Junta local, electo cada cinco años por sufragio universal.

San Marino cuenta con una estructura de defensa y seguridad. No existe servicio militar, pero legalmente llegado el caso los hombres de 16 a 55 años, podrían ser movilizados. Encontramos a la Compañía Uniformada de las Milicias, reciben entrenamiento militar, y son responsables de brindar apoyo a la seguridad pública. Tiene funciones ceremoniales en determinados actos oficiales. La Guardia de Honor o Guardia Noble, funciona como unidad ceremonial de custodia de los Capitanes Regentes y el Consejo General. Reciben instrucción militar y su origen data de 1740. La Guardia de la Roca o Guardia de la Fortaleza, es una unidad de tipo permanente que data de 1754. Desde 1987, funciona como patrulla fronteriza. Son responsables de la seguridad de la sede del gobierno, el Palazzo Pubblico. También tienen facultades policiales.

En 1842, fue creado el Cuerpo de Gendarmería de San Marino, son una fuerza de seguridad de carácter militar, responsable de cumplir funciones de policía de seguridad y orden público. Finalmente la Policía Municipal, responsable de hacer cumplir leyes de tránsito y tareas de prevención, complementando con su labor, las realizadas por la Gendarmería.

San Marino es una nación, que tiene una larga historia que se remonta a tiempos del Imperio Romano, cuando los primeros cristianos buscando refugio de las persecuciones del siglo IV, crearon una comunidad, que se mantuvo cohesionada a lo largo de diversas circunstancias. La geografía, la situación política imperante, como resultado el derrumbe del imperio, generaron las condiciones para formar la base de lo que sería la Serenísima República. No cabe duda que uno de los grandes éxitos, fue el modelo institucional adoptado, donde el poder real recayó en un organismo colegado, el Consejo Grande y General. Sin ninguna duda, un sentido de identidad muy definido y la solidez de las instituciones creadas en plena Edad Media, que se han adaptado a los cambios del vertiginoso siglo XX, permitieron que San Marino, sea una entidad política viable, poniendo en evidencia el éxito de esta peculiar nación.

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