Lun. Nov 30th, 2020

El Impacto de la avaricia de los hermanos Vestey y el pacto roca runcima en el 17 de octubre

Los Vestey empezaron sus negocios con la importación de carne al Reino Unido desde Chicago. Instalaron frigoríficos en su Liverpool natal, eso les dio una ventaja competitiva respecto de sus competidores.

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Los Vestey empezaron sus negocios con la importación de carne al Reino Unido desde Chicago. Instalaron frigoríficos en su Liverpool natal, eso les dio una ventaja competitiva respecto de sus competidores. A principios del siglo XX comenzaron sus actividades avícolas en Rusia y China, para exportar huevos desde allí a precios muy bajos al resto de Europa.


Por: Jose Luis Galanate | El Minuto


Luego se extendieron a: Francia, Rusia, Estados Unidos y Sudáfrica. En 1911, se iniciaron en el transporte marítimo. En 1913, se expandieron a la Argentina donde realizaron actividad ganadera y procesamiento de carne.

Al comenzar la primera guerra mundial se expandieron a Venezuela, Australia, Nueva Zelandia y Brasil, donde compraron más plantas procesadoras de carne y tierras. Durante la primera guerra mundial los hermanos William y Edmund Vestey, habían evadido impuestos. Es decir, eligieron no colaborar con el Tesoro para financiar la guerra.

Cuando en 1914 el Reino Unido impuso a las empresas británicas tributar también por las operaciones en el resto del mundo, los hermanos Vestey viajaran a Chicago y luego de analizar la política tributaria decidieron viajar a La Argentina, donde no se pagaba impuesto a las ganancias.

Pero en 1929 necesitaban volver al Reino Unido para poder conducir su negocio en forma apropiada. Para ello intentaron vía el lobby lograr la sanción de una ley que no les cobre impuesto en el Reino Unidos, por realizar una operación entre Argentina y el continente europeo, por ejemplo. Cuando esta estrategia fracasó, intentaron cambiar el formato societario de sus empresas a un trust, para ocultar la propiedad de la empresa. Así, a cualquier agente fiscal le resulta imposible encontrar al evasor.

En 1922 estalla un escándalo al saberse que los Vestey habían comprado el título de Lord. Hecho que motivó una nota del Rey Jorge V al primer ministro: “…ruego encarecidamente que se establezca algún procedimiento eficiente y confiable para proteger a la Corona…de similares incidentes penosos, si no humillantes…”. Asimismo, declaró Lord Strachie en el Parlamento: “…La mayoría de la gente cree inapropiado que se compense a esta clase de hombre por evadir sus impuestos…”.

Ellos ponían diferentes nombres a sus empresas para disfrazar su poder de mercado y cuando tenían que competir realizaban una guerra comercial vendiendo a precios bajísimos para quebrar la competencia. Su poder de mercado se basaba en la integración vertical: tenencia de la tierra, producción de granos y forrajes, ganado, frigoríficos, transporte naval, distribución y retail, que existen hasta la actualidad.

A partir de la firma del Pacto Roca-Runciman del 1° de mayo de 1933, los ganaderos argentinos recibían cada vez menos precio de parte de los frigoríficos ingleses y estadounidenses. Mientras que estos frigoríficos transferían beneficios extraordinarios a las casas matrices y sus trabajadores de percibían salarios de hambre. Por este tratado, La Argentina se comprometía a: bajar los impuestos para las importaciones británicas, no habilitar frigoríficos argentinos, integrar a funcionarios británicos al directorio del Banco Central de la República Argentina recientemente creado y entregar la adjudicación del monopolio del transporte público de Buenos Aires. A cambio de la cláusula de nación más favorecida para la carne argentina, siempre y cuando los precios fueran competitivos a nivel mundial.

En el invierno de 1934 debido a una fuente anónima se realiza el allanamiento del barco de bandera británica Norman Star, que estaba fondeado en el puerto de Buenos Aires a punto de zarpar hacia Londres. Esta fuente en realidad eran los trabajadores del frigorífico Anglo, patrimonio de los Vestey. El allanamiento fue realizado por un grupo de funcionarios públicos en medio del proceso de una investigación impulsada por el ex radical santafecino y creador del partido demócrata progresista, Lisandro de la Torre.

En el buque se encontraron 30 cajas cerradas etiquetadas corned beef debajo de fertilizante maloliente, las mismas contenían documentos que los gerentes del Frigorífico Anglo enviaban a casa matriz. Se trataba de la contabilidad paralela del frigorífico.

Lisandro de la Torre como miembro de la comisión del Senado que investigó si los frigoríficos Anglo, Armour y Swift habían pactado un acuerdo de mercado tipo cártel para evadir impuestos y actuar como oligopsonio a la hora de comprarle a los ganaderos argentinos y como oligopolio a la hora de venderle al consumidor.

Concluyó que los ministros del presidente Agustín P. Justo: Luis Duhau de Agricultura y Ganadería y Federico Pinedo de Hacienda estaban en connivencia con estos frigoríficos. Además, comprobó la participación de senadores nacionales y ganaderos de la provincia de Buenos Aires en el acuerdo. Luego de terminada la investigación en La Argentina, la misma continuó en el Reino Unido durante dos años más, pero nunca se accedió a los libros del frigorífico Anglo.

Cabe destacar que Lisandro de la Torre fue quien más se acercó a los secretos de los Vestey, incluso intentó formar una comisión investigadora binacional. Este intento quedó en la nada y justo es decir que el gobierno británico de la época no demostró tener demasiado interés en investigar a los ricos que evadían impuestos.

Hoy en día los hermanos Vestey, forman el Vestey Group que tiene entre sus filiales al Vestey Foods, abandonaron sus frigoríficos Anglo en Fray Bentos Uruguay y Anglo en Dock Sud. Hoy en día están radicados en Brasil que fue el principal comprador de frigoríficos argentinos. Por lo que no es absurdo pensar que las empresas fundadas por los hermanos Vestey siguen operando en Argentina vía Brasil.

En esa época los barcos salían para el Reino Unido llenos de ganado bovino, ovino, granos, carne y lana, entre otros productos sin valor agregado y volvían repletos de tejas, ventanas, portones para mansiones, etc.

Para entender esta relación debemos considerar las palabras de sir Malcom Robertson, quien fuera ministro plenipotenciario del Reino Unido en Buenos Aires entre 1925 y 1927 y embajador entre 1927 y 1929, fue uno de los más fervientes defensores de una relación especial anglo-argentina, quien dijo que la Argentina “…está en una muy especial posición y debe ser considerada casi como parte del Imperio…”.

Herbert Clark Hoover quien fue presidente de los Estados Unidos, desde 1929 al 1933 se propuso conquistar el resto del continente al sur del río Bravo. Para lograr ese objetivo tenía que luchar país por país contra los capitales británicos, o los compraba o los expulsaba.

Tanto los conservadores de la época como los radicales no estaban dispuestos a permitir que La Argentina fuera el campo de batalla entre el imperio en decadencia y el imperio estadounidense en ascenso.

En 1938, el gobierno británico sancionó una nueva ley de impuesto a las ganancias que los Vestey tampoco cumplieron, a pesar del comienzo de la segunda guerra mundial nunca contribuyeron a financiar el esfuerzo de guerra. Esta nueva ley de finanzas gubernamentales procuraba gravar los trusts en el extranjero.

Ambos hermanos eran puritanos austeros de gustos sencillos, vivían de los intereses de los intereses del ingreso que habían percibido hacía 20 años. Los Vestey criaban ganado y lo vendían a pérdida para bajar los precios y quebrar a los pequeños ganaderos argentinos, cuando era necesario. La industria de la exportación de carne era la base del poder político de la oligarquía argentina.

El papel de los Vestey durante estas 3 décadas fue determinante en la formación de la militancia política sindical de los trabajadores frigoríficos.

Así podemos apreciar que tanto las operaciones de los Vestey así como el Tratado Roca-Runciman fueron determinantes en la formación de los actores sociales cruciales en la formación del peronismo: uno, la oligarquía latifundista agropecuaria de la Pampa Húmeda; dos, los trabajadores rurales y de los frigoríficos; tres, los pequeños y medianos ganaderos de La Argentina y el cártel de los frigoríficos estadounidenses-británicos.

A partir del golpe de 1930 cuando Uriburu destituyó a Yrigoyen, el presupuesto de defensa argentino se incrementó como puntos del PBI, en función del nuevo rol del estado asignado por el “deep state argentino” como parte de la estrategia de intervención pública. Dentro de este deep state argentino se había formado el GOU o Grupo de Obra de Unificación. Una logia fundada el día 10 de marzo de 1943 en los salones del Hotel Conte, frente a la Plaza de Mayo, el GOU era la herramienta para asegurarse que la próxima revolución no se desvíe de sus objetivos.

El 15 de julio el presidente Roberto Marcelino Ortiz fallece y asume su vicepresidente Ramón Antonio Castillo. Él tenía planeado para el día 7 de junio anunciar su apoyo a la candidatura de Robustiano Patrón Costa, pero el día 4 de junio de 1943 ocurrió la revolución que puso en la presidencia al general Arturo Rawson.

Como Rawson traicionó los ideales de la revolución cuando nombró un gabinete negociado con la oligarquía latifundista de la Pampa Húmeda, Perón en representación del GOU entró en el despacho presidencial y lo renunció. El día 7 de junio asume el general Pedro Pablo Ramírez, ya que el GOU había negociado con políticos radicales, conservadores y socialistas para impedir que Robustiano Patrón Costa alcance la presidencia. Y asume el nuevo gobierno.

En este gobierno Perón eligió la Secretaría de Trabajo y Previsión de la Nación, para este tiempo los Estados Unidos ya estaba preocupado por la aparición de nacionalismos en Uruguay, Bolivia y Perú. Cada discurso que Perón daba en los sindicatos comenzaba con la palabra: “…Compañeros:….”, a la vez que crecía su ascendencia entre los oficiales jóvenes del ejército.

El 24 de febrero, el presidente Ramírez delegó el cargo interinamente en el general Edelmiro Farrell y el 9 de marzo renunció, al tiempo que Perón asumía como ministro de guerra interino y continuaba con su labor en la Secretaría de Trabajo y Previsión de la Nación.

Durante su desempeño en la Secretaría del Trabajo estableció: la universalización de las vacaciones pagas(en Argentina, si uno se va de vacaciones cobra el sueldo y además a medida que aumenta la antigüedad en el mercado laboral aumentan los días de vacaciones por año), el estatuto del peón de campo, incrementos salariales (mejoró la distribución del ingreso entre capital y trabajo), jubilaciones (en Argentina, cuando uno alcanza la edad establecida por la ley se jubila en función de su contribución durante su vida laboral y si no pudo contribuir recibe una jubilación mínima), el aguinaldo (se trata de un salario anual complementario, que se paga mitad en julio y mitad en diciembre), libertad de sindicalización y tope a la jornada laboral (cuando empezó su acción política Perón, se trabajaban en Argentina 14 horas de lunes a sábado y luego se redujo a 12 horas y más tarde a 8 horas de lunes a viernes).

No podemos soslayar que el estatuto del peón perduró hasta el gobierno de facto del Tte. Gral. Jorge Rafael Videla y que fue restablecido durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Antes de este estatuto el peón de campo era menos que un esclavo, el mismo volcó el favor de los trabajadores rurales al peronismo. Esto motivó que el presidente Alfonsín dijera: “…cuando vi que todos los peones se hacían peronistas algo malo tenía que tener(el peronismo)…”.

El día 8 de octubre de 1945, hubo una diferencia entre Perón y el general Eduardo Ávalos, que se salda por la votación de los oficiales de alto rango del ejército. Como resultado es exigida la renuncia de Perón, que se hace efectiva el 9 de octubre.

El 10 de octubre se transmite por radio un discurso de Perón, exhortando a las masas a defender las conquistas sociales logradas. El 11 de octubre asume Ávalos como ministro de guerra, esa noche hubo una reunión de 300 oficiales que incluía 20 de la Armada y que contó con la presencia del socialista Alfredo Palacios. El 12 de octubre Farrell ordenó la prisión de Perón.

El 17 de octubre desde muy temprano, masas obreras de todo el país se movilizaron para pedir la libertad del coronel preso en la isla Martín García. En Buenos Aires, a partir de las 19 comenzó a llenarse la Plaza de Mayo. A las 23, recién liberado Perón le habló al pueblo argentino desde el balcón de la Plaza de Mayo, el movimiento fue organizado por la dirigencia sindical fortalecida por la acción de Perón en la Secretaría de Trabajo y Previsión de la Nación.

La Policía Federal Argentina con jurisdicción en la Ciudad de Buenos Aires y la Policía Bonaerense con jurisdicción en provincia de Buenos Aires, no hicieron nada para impedir la llegada del pueblo de la Nación Argentina a la Plaza de Mayo.

El general Ávalos tampoco quiso utilizar al Ejército Argentino para reprimir. El gremio de los trabajadores frigoríficos víctimas de los Vestey y del pacto Roca-Runciman, tuvo un rol determinante en la organización de la movilización del pueblo argentino.