Lun. Nov 30th, 2020

Modernización del Estado, Mito o Asunto Moral

La exigencia de una mejor calidad de vida y de atención de parte del Estado ha sido siempre una voz ciudadana, esto se plantea en esencia en todos los países sea en proceso electoral (recientemente en Bolivia), en conflictividad social (caso de Chile en Plaza Italia) o en el ejercicio de un periodo de gobierno (caso, Perú).

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Modernización del Estado, Mito o Asunto Moral

La exigencia de una mejor calidad de vida y de atención de parte del Estado ha sido siempre una voz ciudadana, esto se plantea en esencia en todos los países sea en proceso electoral (recientemente en Bolivia), en conflictividad social (caso de Chile en Plaza Italia) o en el ejercicio de un periodo de gobierno (caso, Perú). La famosa “Modernización del Estado” es un tema que en nuestros sistemas democráticos apreciamos vía reformas económicas, reorganización de instituciones públicas e intento de implementar una verdadera descentralización. Pero… ¿Solo basta ello? ¿Y la moral?


Escribe: Carlo André Ayala, corresponsal de El Minuto en Perú


Llámese líderes con carisma, autoridades confiables, hasta personas de la meritocracia, el punto es que las labores del Estado son llevadas a cabo por individuos, por ello los estadistas buscan a los “mejores profesionales”. Hay factores como la legitimidad democrática y la reputación que exige crear propuestas racionales y técnicas para trabajar en el aparato público. Se requiere: Planificación del Ejecutivo con objetivos claros y estrategias, gestión eficaz (guía que deberán seguir las instituciones para cumplir metas impuestas), sistema accesible de información con data actualizada y un presupuesto, entre otros; pero sobre todo, dimensión moral.

Coherencia Administrativa

El estudioso, Peter Evans (EE.UU.) considera que el Estado asume problemas porque existe disparidad entre la cantidad de tareas que tiene y la poca capacidad de afrontar eficientemente todas sus aristas, lo lógico es que se centre en un objetivo en particular y no reduzca necesariamente su institucionalidad. En el Perú, la Presidencia del Consejo de Ministros, PCM, aprobó un Decreto Supremo (N° 004-2013-PCM) para llegar al 2021 con un Estado moderno, de hecho la actual pandemia desnudó la realidad, al igual que en otros países.

Para tener un Estado eficiente es necesario contar con personas que no solo acudan por interés económico o de poder, también deben sentirse parte del proyecto nacional y avizorar plazos de trabajo que otros puedan continuar. Esto es mentalidad, cultura y ética.



Parafraseando a Idalberto Chiavenato (Brasil), menciona que las organizaciones son unidades sociales que procuran objetivos específicos los cuales deben ser buscados como meta colectiva, no individual, sostiene que debe hablarse de administración de personas para poder particularizarlas como seres humanos y así conocer sus capacidades.

Mario Waissbluth (Chile) menciona en su libro “La Reforma del Estado en América Latina”, que debe inyectarse competitividad e innovación en la prestación de servicios públicos, haciéndolos competir con privados. Por ejemplo, un contagiado de Covid-19 pensará que será mejor atendido en una clínica particular que en un hospital público.

En el ámbito de la educación ocurre lo mismo en América Latina, se piensa que nuestros estudiantes tendrán una mejor preparación en una institución privada que en una pública.

No debe perderse de vista que en el desarrollo de las políticas públicas pueden aparecer vicios administrativos y prácticas clientelistas del Estado botín (Sarazú C.T., Perú). Podría estar el fantasma de la corrupción. Entonces, la moral en la administración pública es necesaria, un ciudadano espera la buena gestión de sus instituciones, hasta de los servicios más sencillos y no desea pasar un infierno. El ejemplo deben brindarlo las máximas autoridades, desde el primer  mandatario.

Metamorfosis del Estado

“Los problemas se transforman en desafíos cuando se considera que las respuestas políticas las asumen los ciudadanos de una comunidad democrática porque tienen la facultad de conformar su medio social y la de desarrollar capacidades de acción para esa intervención”, Jürgen Habermas (Alemania).

Para este filósofo el ideal es conseguir un Estado postnacional, que traspase la modernidad, que represente los valores abstractos del pensamiento de las personas y que realicen un trabajo en conjunto. Por ejemplo, en Perú y en otros países de AL coexisten diversas comunidades y culturas, entonces, el trabajo en común -sin perder identidad- debe superar barreras y consensuar todos los esfuerzos. Si existen conflictos latentes, entonces, la mejor planificación de políticas de Estado, fracasarán.

Habermas, señala algo muy importante: “El desarrollo y fortalecimiento de una política deliberativa depende no de una ciudadanía colectivamente capaz de acción, sino de la institucionalización de los correspondientes procedimientos y presupuestos comunicativos, así como de la interacción de deliberaciones institucionales con opiniones públicas desarrolladas informalmente”

Crear canales eficaces de comunicación entre los ciudadanos y las instituciones del Estado es fundamental, tan importante como disponer de información accesible al ciudadano para que conozca muy bien a su propio Estado. ¿Cuánto de lo que ha ocurrido en un país desde su historia originaria -en todos los ámbitos- está almacenado para tenerla en nuestras manos con solo apretar un botón? ¿Cómo se está utilizando la tecnología?

En síntesis, un país se acerca más al desarrollo si su Estado es transparente e integra a todos mediante su intra comunicación nacional, cuando en casa tiene al país ante sus ojos.

La Modernización del Estado no es solo complejidad legislativa, captación de tecnócratas, implementación de tecnología digital de punta, capacidad de gestión, competitividad frente a stakeholders privados, remuneración equitativa y cultura burocrática organizacional: Lo ideal es que en dicho contexto se practique la concepción de aplicar ética y valores comprometidos con el desarrollo de cada ciudadano, familia, comunidad, el Estado y el país, es decir, un Bien Común perceptible, disfrutado y compartido.