Mié. Oct 28th, 2020

Científico Alerta Por Variantes del Sars-Cov-2 y Virus Aún Presentes

Jorge Gavidia Rodríguez, experto en microbiología y parasitología, ha realizado investigaciones en Corea del Sur y otros países sobre la mejora de las condiciones de vida humana.

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Científico Alerta Por Variantes del Sars-Cov-2 y Virus Aún Presentes.

Jorge Gavidia Rodríguez, experto en microbiología y parasitología, ha realizado investigaciones en Corea del Sur y otros países sobre la mejora de las condiciones de vida humana. El científico peruano rompe mitos sobre la lucha de los gobiernos contra la pandemia con inversión de grandes presupuestos pero sin grandes resultados, además, alerta sobre amenazas aún existentes. Declara para América Latina y el mundo.


Entrevista: Carlo André Ayala | Corresponsal del Diario el Minuto del Perú


¿Cómo científico, cuál es su evaluación de los efectos de la pandemia en Latinoamérica?

El SARS-CoV-2 es un Coronavirus de infección respiratoria, su propagación es muy rápida por vía aérea y superficies de contacto; por ello, las rutinas diarias y la infraestructura de las ciudades, medios de transporte, servicios financieros, tipo de comercios, informalidad y condiciones de las viviendas son factores importantes en la propagación del COVID-19.

Los efectos han dependido de las medidas tomadas por los gobiernos, en función a sus propias políticas y tipo de relación con sus poblaciones, además de las manifestaciones de hábitos, factores culturales e infraestructura urbana y rural de cada país.

Si hay algo en común en Latinoamérica es el fuerte impacto en las economías con una tasa de infecciones que han agravado la crisis sanitaria, por lo que Latinoamérica es altamente vulnerable salvo países como el Uruguay. Lo que podemos aprender de esta crisis es que el COVID-19 por su naturaleza es la peor amenaza para los países con alta informalidad y bajo nivel de respuesta de su población, bien por su educación o disciplina en adoptar las medidas sanitarias o por las necesidades propias de sus actividades económicas.

¿Cree que los gobiernos ya tienen el control adecuado para frenar los rebrotes?

Los gobiernos no tienen receta única, incluso lo ideal es tener medidas propias bajo criterios básicos con refuerzo de tecnologías y de gestión apropiadas para la emergencia en su localidad. En ese sentido, implementar medidas de otros países no es lo más adecuado, pues, los conceptos y medios tecnológicos disponibles dependen de cuándo, cómo y dónde las aplicamos. Más importante es la gestión y monitoreo de las estrategias que su propio diseño estructural.

El monitoreo y seguimiento de la estrategia implementada debe saber interpretar la información correctamente para correlacionar con la naturaleza de la pandemia, lo que requiere comprensión sobre el virus como agente etiológico y la enfermedad como su consecuencia, así la estrategia se modela y se perfecciona durante su aplicación.


Cientifico Jorge Gavidia Rodríguez.


Un ejemplo es saber interpretar los resultados de las pruebas de detección PCR frente a las serológicas de anticuerpos, tanto como diferenciar la tasa y velocidad de infección sobre el número de casos nuevos por estructura de edades y localidades. Desconocer y no diferenciar la causa y efecto de la pandemia ha generado resultados negativos y en consecuencia la pérdida de confianza en los gobiernos.

De este modo, nos vemos obligados a interpretar la biología del virus y el comportamiento de la población tanto como el ajuste en las terapias de la enfermedad para no depender de la sola esperanza; por lo que las estrategias deben ser dos y vinculadas: Una sobre el virus y su dispersión; la otra, sobre la enfermedad y su tratamiento.

Específicamente en el Sector Salud ¿Cuál cree que son las deficiencias aún no resueltas?

Es evidente que se han implementado medidas poco o nada eficaces, incluso, se ha promovido tecnología inútil que ha puesto en riesgo a los usuarios y peor, terapias y medicamentos experimentales, algunos sin fundamentos, pero con muchos adeptos. La desinformación ha tenido un gran impacto y ha demostrado lo vulnerable que somos para ser convencidos y persuadidos en todo nivel.

Ahora vemos que el sector Salud del país adolece, más que de infraestructura de recursos humanos capaces de gestión y de expertos asesores con formación especializada, por una débil formación básica sobre epidemiología que permita reconocer la realidad y la de los ecosistemas. El Perú es un caso especial por su diversidad, el manejo de la pandemia requirió interpretar a cada ciudad o poblado y su dinámica en el país; es decir, existen diferentes curvas de la epidemia y diferentes medidas focalizadas por cada región.

Estas limitaciones inciden en la falta de infraestructura, de acceso a ella y en la identificación de lo más apropiado. Se implementaron zonas COVID de espera y UCIs en el país sin contemplar aspectos de carga viral, manejo del flujo laminar, presión negativa y aforo frente al riesgo que supone una enfermedad respiratoria con un virus de capacidad mutante y que genera diversas sintomatologías, incluso sistémicas según el paciente.

La inadecuada infraestructura pone en riesgo al personal médico, hay muchos infectados además de enfermeras. Bajo esta debilidad en gestión y de formación especializada es difícil identificar nuevas tecnologías y medidas complementarias a lo convencional cuando la lucha requiere de nuevos aportes a una estrategia que arroja malos resultados.

¿Es posible que existan nuevos virus y qué hacer al respecto?

Los virus ARN como el coronavirus SARS-Cov-2 agente del COVID-19 son de alta mutación y eso significa que pueden aparecer “olas” epidémicas por zonas en el mundo. Se estima que hay unos cinco clados -ramas- o grandes grupos producto de las millones de copias replicadas del virus en los millones de infectados en el mundo.

La diversidad genética del virus debe ser monitoreada y permitir el diseño de medidas que fuercen a una deriva génica favorable a los humanos, es decir, en fijar en la población del virus SARS-Cov-2 aquellos menos letales y con alta capacidad de infección. Por consiguiente, reducir el flujo de personas de distintas, ayudará.

La teoría evolutiva predice que el virus SARS-Cov-2 puede generar a partir de sus clados diferentes grupos cada vez más alejados; lo que explicaría “olas” futuras en promedio de tiempo según el espacio que le demos como población; pero así también infecciones cada vez menos letales si sabemos condicionar la deriva génica.



Las futuras líneas genéticas del virus serán aquellas que logren mayor dispersión en la población humana y con letalidad reducida siendo exitoso en su evolución, sin embargo el manejo de la carga viral o de aquellos casos fatales debe ser eficaz para que de alguna manera se fuerce el fenómeno de cuello de botella de la teoría evolutiva.

Esto se traduce en medidas de control de la dinámica de la población manteniendo el distanciamiento y el flujo masivo entre las localidades hasta que el tiempo permita fijar el clado menos agresivo y podamos retornar a la normalidad.

¿Qué experiencias ejecutadas en el mundo se podrían implementar en Perú y la región?

Lo más importante es la gestión con objetivos claros de una estrategia planteada bajo las premisas de la biología de la amenaza. Hay tecnologías complementarias que nos permiten reducir el tiempo y la fatalidad de la pandemia, pero éstas no son efectivas sin un plan de acción dentro de la estrategia.

En la experiencia de los países exitosos resalta la educación sanitaria en su población y actualización profesional del personal médico así como de los tomadores de decisiones y asesores. Una pandemia de esta magnitud requiere articular e integrar aspectos sociales, económicos y sanitarios en los planes de emergencia del país con medidas coherentes.

El Perú es altamente vulnerable pues en los últimos años ha crecido sin el desarrollo de sus propias capacidades, por lo que ha mostrado ser altamente sensible en su economía e institucionalidad. El dilema de la Salud y la Economía obligan a contemplar medidas excepcionales en la reactivación económica pero éstas deben ser coherentes con los objetivos de control sanitario para innovar y recuperar la dinámica económica de las empresas, sujetas al nuevo escenario del mercado local e internacional.

¿Hay tecnología en el mundo capaz de lograr un knockout contra los virus ambientales?

No es necesario ni conveniente -además de no ser posible- convivir solo reduciendo los niveles de carga viral con mejora de terapias y promoviendo salud. Debemos comprender que somos parte de un ecosistema dinámico, lo mejor que podemos hacer es entender las reglas de juego de la naturaleza, sobre las interacciones con los demás organismos y el ambiente.

En esa comprensión podemos identificar tecnologías que nos van a generar ventajas competitivas en el ecosistema y no buscar estar solos o erradicarlos pues eso hará que seamos a futuro más vulnerables como población, ya que nuestra respuesta inmune y capacidad de adaptación dependen de las amenazas. Vivir en amenazas bajo control hará que éstas sean estímulos del cambio y no del riesgo de desaparecer o extinguirse.

¿En sus investigaciones en Corea del Sur y otros países halló alternativas tecnológicas?

Debemos convivir con amenazas que al ser controladas serán simples estímulos y medios de cambio. La tecnología nos ha permitido habitar y expandirnos en el planeta. Desde el uso del fuego hasta hoy, la inteligencia artificial ha generado beneficios al hombre pero también amenazas al ambiente y a los demás organismos; entonces, estamos obligados a reducir el deterioro ambiental con nuevas tecnologías apropiadas y sus variantes.

En el caso de la convivencia con los virus y las zoonosis o aparición de agentes de riesgo sanitario hemos identificado tres tecnologías radicales: La trazabilidad y rastreo de los casos COVID-19 mediante aplicaciones móviles en dispositivos como smartphones con georeferenciación e identidad del portador. Ello debe permitir aislar al paciente y manejar su entorno con alertas de cuidado durante el periodo de infección y enfermedad.

Luego, irradiación ultravioleta tipo C de 254 nm -con personas ausentes- generada por lámparas de baja presión que inactivan réplica de virus, bacterias y de microorganismos en el aire y superficies, en minutos.

Esta tecnología es de propuesta experimental, utiliza tecnología de 222 nm sin efecto en humanos, permite actividades con reducción de riesgos, carga viral y dosis infectiva del virus en ambientes cerrados del trabajo y del hogar.



Finalmente, tenemos a la telemedicina y domótica médica que permite monitoreo, consulta remota de los pacientes y obtención de información de los signos vitales de los pacientes desde su hogar -hasta identificar riesgos del paciente- en tiempo real mediante sensores implantados.

Esta tecnología es prometedora incluso en el diagnóstico y control de enfermedades infecciosas o degenerativas de tratamiento largo. Es un factor de innovación para la gestión en Salud y el futuro sistema de seguro en Salud.

¿Cree que la reactivación socioeconómica sea más viable con tecnología? Qué comenta.

La tecnología coadyuva a la reactivación económica y permite primero reducir el tiempo del manejo pandémico y su impacto en la salud. Reducida la carga viral en los ámbitos laborales, hogar y centros de atención ocurrirán menos infecciones graves y muertes de personas.

El segundo aspecto es que la tecnología permite ejercer el concepto del cuello de botella que con las medidas de la gestión del tránsito de las localidades pueden fijar clados y variedades menos letales en la población pues el SARS-Cov-2 busca perpetuarse en la población y será con los virus menos letales.

La demora en aplicar medidas creativas con tecnología ha costado muchas vidas, ruptura de la cadena de pagos y desempleo por quiebra de empresas. Y a futuro: incapacidad de asumir medidas sanitarias de aislamiento, nulo acceso a suministros de protección, hasta carencia de tecnología.

La falta de educación sobre tecnología y políticas coherentes creó un escenario dramático sujeto a repetirse con subsiguientes brotes u olas de clados agresivos.

Urge decidir: Resignarse al estado actual o adoptar otro manejo para recuperar la confianza de la población nacional y la de todo el mundo que observa estremecido.